El último baile del rey
Michael Jackson dedicó sus últimas horas a ensayar - La policía confirma que recibió morfina antes de morir

Daba órdenes, se ondulaba y despertaba escalofríos entre los otros bailarines. Era el rey. Era Michael Jackson. Y era feliz, a juicio de quienes le vieron en sus últimas horas. Mitigado el dolor gracias a la morfina (la policía ha confirmado que recibió una dosis de demerol), volvía a estar vivo, a sentir la adrenalina del público llamando a su egocéntrica puerta. Doce horas después, moría. Páginas 42 y 43



























































