ELECCIONES EUROPEAS | Las consecuencias de los resultados

El BNG obtiene el peor resultado desde 1993

Los nacionalistas gallegos caen por debajo del 10% de sufragios

A sólo tres meses de su salida de la Xunta de Galicia, donde gobernaron cuatro años en coalición con el PSdeG-PSOE, los nacionalistas gallegos han obtenido sus peores resultados electorales desde 1993. Los 102.000 votos del domingo suponen 39.000 menos que en las elecciones europeas de 2004 y una caída porcentual de tres puntos, hasta el 9,4%. Hace diez años, cuando Camilo Nogueira se convirtió en el primer eurodiputado del nacionalismo gallego, el BNG sumó 335.193 papeletas y casi el 22% de apoyos.

Pero la lectura del BNG, al menos de puertas afuera, procura síntomas "moderadamente optimistas" en los datos del pasado domingo. Su candidata -Ana Miranda, número dos en la lista Europa de los Pueblos- ocupará escaño en Estrasburgo gracias a los acuerdos de la coalición, que establecen turnos entre Esquerra Republicana, Aralar, BNG y Los Verdes. A los gallegos les corresponden 16 meses. "No teníamos representación en Europa y ahora la recuperamos", esgrimió ayer el portavoz nacional de la organización, Guillerme Vázquez.

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Precisamente la figura del propio Vázquez contribuye a explicar, según el mismo afirmó durante la noche electoral, estos números. El nuevo líder nacionalista sustituyó, hace un mes, a Anxo Quintana al frente del Bloque, después de un convulso, por veces bronco, proceso asambleario. "Tras el 1 de marzo [fecha de los comicios autonómicos ganados por el Partido Popular], tuvimos que arreglar nuestros problemas", expuso Vázquez. La pérdida del voto nacionalista procede, sin embargo, de mucho más atrás: comenzó en las elecciones gallegas de 2001, al tiempo que los socialistas recuperaban la pole position en la oposición a Fraga.

La abstención

La Executiva Nacional, máximo órgano de dirección del BNG, realizó ayer un primer análisis de la situación. Los 39.000 sufragios perdidos desembocaron, según los nacionalistas, en la abstención. Lo cierto es que a la izquierda del Bloque no crece nada, Izquierda Unida rebajó sus apoyos y el independentismo continúa estancado en cifras residuales. A su derecha, tampoco la franquicia gallega del PSOE se beneficia de la coyuntura. Con 45.000 votos menos que en 2004, el PSdeG salvó los muebles por los buenos resultados en algunas ciudades.

El carácter plebiscitario sobre el Gobierno que acabó revistiendo la campaña al Parlamento de Europa también pesó, a decir de Guillerme Vázquez, en el 7-J. "Fue el peor escenario de los posibles", adujo. Lo cierto es que el BNG se esforzó por emitir discurso sobre la UE en medio del fuego cruzado entre socialistas y populares. No sirvió de mucho.

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