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Jaque al Polo Químico de Huelva

Los cierres amenazan varios centenares de empleos de la industria onubense

La crisis económica está acarreando efectos devastadores sobre el Polo Químico de Huelva. El desplome en el mercado de los productos elaborados en las factorías onubenses ha tocado la columna vertebral de un sector que ha sustentado el crecimiento económico de la provincia en los últimos años (la actividad industrial representa el 10% del valor añadido bruto de la provincia y 15.000 empleos) y sobre el que ahora se cierne la incertidumbre. Fertiberia, empresa de fertilizantes, y Ence, de producción de celulosa, han sido las últimas factorías que han anunciado Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) argumentando la caída de la demanda.

Y vienen a sumarse a un reguero de expedientes planteados por otras factorías que han sacudido el ánimo de los trabajadores y encendido las alarmas.

Nilefós Química, dedicada a la producción de tripolifosfato sódico para detergentes, con 102 trabajadores, abrió la caja de las dificultades que iba a asolar al sector. La empresa, amparándose en el desmoronamiento en el mercado de su producto final, presentó en febrero de 2008 un ERE para la totalidad de la plantilla.

Finalmente, la Junta lo rechazó y tras una intensa batalla liderada por los trabajadores se acordó con la empresa acometer un plan social para 33 operarios y un plan industrial de modernización de la planta en el que se trabaja actualmente.

En las últimas semanas se han precipitado los anuncios de cierres. La dirección de Tioxide presentó, con el mensaje de reducir costes, un ERE que iba a afectar a un total de 70 trabajadores de los 296 que posee la fábrica en Palos de la Frontera (Huelva), que se dedica a la producción de dióxido de titanio para elaborar pigmentos.

El rechazo frontal de los trabajadores y las intensas negociaciones mantenidas en los últimos días han logrado, con el apoyo de la Junta, que el ERE afecte a 68 operarios y que se mantenga la actividad industrial.

Después entró en la misma dinámica la fábrica de Ercros, dedicada a la fabricación del cloro y sosa caústica, entre otros productos. La empresa arguyó el mismo motivo para justificar el cierre de sus tres plantas en Huelva, una clausura que dejaría en la calle a 123 operarios. Los empleados están inmersos en una batalla contra ese anuncio de cierre porque consideran que la decisión "no está justificada". La Junta anunció ayer que emitirá al Ministerio de Trabajo un informe desfavorable al ERE presentado por la empresa.

El expediente de Fertiberia afectará a 300 operarios de los 360 de la factoría (el 80%) y supondrá la paralización de su actividad (producción de ácido fosfórico) en los dos centros de los que dispone en Huelva capital.

El último ERE ha sido el anunciado por Ence, que afectará a la totalidad de la plantilla de 280 trabajadores. Mismo argumento: la caída del mercado. La empresa justificó el cierre en la necesidad de acometer "un plan de reestructuración para consolidar su futuro".

En este contexto de máxima inquietud en el sector, los responsables de 15 empresas adheridas a la Asociación de Industrias Químicas y Básicas (AIQB) mantuvieron ayer un encuentro con el consejero de Innovación, Martín Soler, donde conocieron la nueva estrategia industrial que acometerá el Gobierno andaluz para mantener el empleo en el Polo Químico.

El compromiso del consejero fue el del mantenimiento del empleo industrial bajo las premisas de "la diversificación, la innovación y la apuesta por la sostenibilidad". Soler esgrimió el ERE de Tioxide como el único expediente que acepta la Junta, que es fruto del consenso entre sindicatos y empresa. "El modelo de Tioxide refleja nuestra voluntad de defender el empleo y a los trabajadores". El consejero también instó a los empresarios a emplear los mismos criterios para "compartir sacrificios y beneficios".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de mayo de 2009