Reportaje:

Cruzar el Atlántico sin motor

Una veintena de veleros se citan en Vigo para emprender el Desafío Atlántico 2009

El ambiente en la fachada marítima de Vigo es, desde hace unos días, muy parecido al que se registra a propósito de las visitas de los grandes cruceros: extranjeros con ropa deportiva y cámaras de fotos y vigueses, a su vez, inmortalizando en familia la presencia de los colosos marinos recortados contra la vecina costa de O Morrazo. Incluso algún establecimiento hostelero tenía, a media tarde, los enseres genuinos de la queimada dispuestos en su terraza. La diferencia es que hasta el próximo domingo, 3 de mayo, el foco de atención no es un barco, tres como mucho, sino los 24 veleros que se concentran en el muelle de A Laxe en las horas previas a la salida del Desafío Atlántico 2009. La lluvia dio una tregua y, a medida que se abrían claros en el cielo, la dársena portuaria se llenaba de paseantes ávidos por contemplar de cerca estos prodigios de madera, cuerda y viento.

Los barcos de la ría acompañarán la salida el domingo por la tarde
Los participantes recorrerán más de 4.000 millas náuticas

La Sail Training International es la entidad organizadora de la dura regata, puesto que los participantes tienen que cruzar el Atlántico en dos ocasiones, que llevará a estos barcos a navegar 4.220 millas náuticas: de Vigo a Tenerife, después parada en Bermudas para celebrar el cuarto centenario de la isla, a continuación siguen dos escalas en Estados Unidos: Charleston y Boston, la penúltima etapa será en la ciudad canadiense de Halifax y, por fin, la meta, en la capital de Irlanda del Norte, Belfast, a mediados del próximo mes de agosto. Y en cada escala se sumarán más participantes. La ruta de los grandes veleros describe un círculo en la zona norte del océano Atlántico y sigue las vías de navegación tradicionales que fueron establecidas para un óptimo aprovechamiento de las condiciones de viento.

Las embarcaciones, con sus tripulaciones y algunos turistas a bordo enrolados como marineros, proceden de España, Francia, Bélgica, Holanda, Bermudas y Rusia. La goleta Juan de Lángara, construida en Australia y con base en A Coruña, fue una de las primeras en llegar y unirse a la pequeña flotilla de galeones y dornas, que ya estaban preparadas en el puerto para conformar una exposición a flote de embarcaciones tradicionales. Aunque tienen menor eslora y calado que otras joyas presentes en Vigo, también forman parte de la historia de la navegación marítima del último siglo.

Entre esas preciosidades están los veleros gemelos Belle Poule y Etoile, que se acercan a los 40 metros de eslora. Fueron construidos en 1932 para la pesca del bacalao en los mares próximos a Islandia, por lo que tienen probada resistencia a los peores temporales. Desde tiempos recientes están radicados en la localidad de Brest, en la Bretaña francesa y, como observó el alcalde de Vigo, Abel Caballero, quien las visitó ayer, "cuentan con sistemas de navegación muy antiguos, como prueba la existencia del timón externo". El alcalde se lo pasó pipa departiendo con los capitanes en su inglés de Cambrigde.

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De nacionalidad rusa es el impresionante velero que, desde media tarde de ayer, centra todas las miradas. Se trata del Kruzensthern, un velero que supera los cien metros de eslora y es, en la actualidad, buque-escuela de la Armada de la Federación Rusa. Su nombre alude al primer navegante ruso que circunnavegó la tierra a comienzos del siglo XIX. A bordo del Kruzensthern están citados para mañana por la mañana los 25 vigueses becados por el Concello para vivir una aventura como las de antes, de Vigo a Tenerife, en calidad de miembros de las tripulaciones de los barcos.

Cada uno de ellos destaca por méritos propios: la elegancia del Tecla, de bandera holandesa, construido en 1915 y con 38 metros de eslora; la veteranía de los 200 años de antigüedad del Spirit of Bermuda; el encanto del Chasula, un pesquero de Cambados rehabilitado. Más que verlos de cerca, lo más recomendable es subir a bordo. Las tripulaciones, que mañana (18.00 horas) desfilarán con sus mejores galas por las calles próximas al puerto, dan muestras de extrema amabilidad a la hora de recibir a los visitantes ocasionales.

Es de esperar que, desde primeras horas de la mañana del próximo domingo, las embarcaciones de la ría acompañen la salida, prevista en realidad para las 16.00 horas. Todos los que quieran participar están invitados a guiar la partida del Desafío Atlántico hasta las Islas Cíes.

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