Reportaje:Diseño

España quiere orgánico

Empresas y diseñadores apuestan por la sutileza para amortiguar la crisis

Existen dos maneras de idear un diseño alegre. La clásica consiste en lograr un instrumento perfecto: un cajón que cierre sin ruido. La posmoderna sorprende por la forma, pero nunca por el uso. Entre esos dos polos hay infinidad de matices y, seguramente, ha llegado el momento de que diseñadores y empresarios ahonden en su potencial.

Algo así ha ocurrido este año con la presencia española en la Feria del Mueble de Milán, que se cierra mañana. El hilo común entre productos muy diversos podría ser la búsqueda, si no de alegría, sí de una cierta felicidad más en los materiales, y en la cercanía de las formas, que en su extravagancia. La sutileza es relativamente nueva en el panorama español, aunque venga apoyada en la legendaria calidez mediterránea. Explotar las formas sencillas y la humildad de los materiales es el sello de empresas como Santa&Cole, Punt Mobles o Mobles 114, todas con Premio Nacional y todas, año tras año, en Milán.

Lo que hace especial la oferta de este año es, sin embargo, la sutileza de mezclar tecnología punta con roble tratado al aceite (como la mesa Table B de B.D) o lo contrario: la idea de abandonar un pasado de moldes exclusivos para hacerle un hueco a una mesa nido con componentes que se vende por menos de 100 euros (como las mesillas Eclipse de la empresa donostiarra Stua, último Premio Nacional de Diseño). Como si fuéramos daneses, las propuestas españolas de mayor calado que se han podido ver en Il Salones tenían un componente orgánico. Pero éste llegaba por el tacto del roble o por la sinuosidad de las curvas. La idea es conservadora: buscar productos eternos "que acompañen y no molesten", como diría Miguel Milá. Pero está claro que esa voluntad encierra la mayor ambición.

El ingeniero Jesús Gasca ha pasado el relevo a su hijo Jon para diseñar el juego de mesas nido Eclipse: un producto menos tecnológico y más doméstico. Con referencias a la amabilidad de años cincuenta, no esconde la voluntad de caber en las casas y no arruinar al consumidor.

La empresa B.D ha buscado al alemán Konstantin Grcic, un carpintero que trabaja como un esmerado ingeniero, para lanzar una mesa ligera y sólida como el ala de un avión. La versión con alma metálica y tacto de roble de la Table B humaniza cualquier sala de juntas. Tocando esa madera infinita, en la cabeza de los empresarios podrían entrar nuevas consideraciones.

Finalmente, el estudio Lievore, Altherr, Molina da a sus sofás modulares Loop (Arper) formas ligeramente curvas para conseguir un mueble capaz de formar espacios. Desde que Lievore y su equipo llevan la dirección artística de la empresa de Treviso, ésta ha crecido un 30%. Y eso, en plena recesión, no es ninguna sutileza. Que los españoles elijan durabilidad y discreción tranquiliza. Que exporten sus conocimientos, admira.

Arriba, Table B de la empresa B.D. Abajo, sofá modular Loop del estudio Lievore, Altherr, Molina.
Arriba, Table B de la empresa B.D. Abajo, sofá modular Loop del estudio Lievore, Altherr, Molina.

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