RELEVO EN LA PRESIDENCIA DE LA BBK

El PNV piensa en un gestor vasco con experiencia y descarta el perfil político

Javier Echenique fue una seria opción cuando Irala desveló hace meses su retirada

"Vasco, con experiencia en la gestión, de trayectoria reconocida y con mano izquierda para el diálogo político y social". Este es el perfil que deberá reunir el futuro presidente de la BBK, según el esbozo en el que coinciden su actual mandatario, Xabier de Irala, y el PNV, que dispone de 15 de los 17 puestos del consejo de administración de la caja de ahorros vizcaína.

Al mismo tiempo, tanto el actual presidente como los consejeros jeltzales de BBK también coinciden en descartar "el perfil político" para los posibles candidatos. De esta forma, queda anulada la doble opción que se extendió con más rapidez que solvencia una vez conocida la renuncia de Irala y que situaba a Idoia Zenarruzabeitia y Juan José Ibarretxe, por este orden, en la lista de alternativas sólidas. A este descarte inmediato contribuiría también la "escasa o nula relación" que tanto el lehendakari en funciones como su brazo económico de confianza mantienen con José Luis Bilbao, diputado general de Vizcaya y persona clave en la BBK como máximo representante de una de las dos entidades fundadoras, para conceder el plácet al futuro presidente.

"Sánchez-Asiaín llegó para llevar el día a día, no para ser el sustituto"

Dibujado así el cuadro general de situación, ayer mismo, en la reunión matinal de la Comisión de Control de la BBK comenzaron a cruzarse los primeros candidatos. "No hay absolutamente nada. Sabemos lo que queremos, "un Pedro Luis Uriarte [ex consejero delegado del BBVA] con diez años menos", pero no se ha hablado de momento con nadie", declaró tajante un consejero de BBK.

No obstante, en la cúpula de esta entidad existe "el firme compromiso" de "no dilatar" demasiado el proceso para acotar los rumores, aunque "seguimos teniendo presidente hasta el 31 de julio", fecha en la que Irala abandonará el cargo. Sin embargo, es posible que en un plazo "no superior" a dos semanas "se comunique la elección".

Con todo, sí ha trascendido, que a raíz de las primeras insinuaciones "insistentes" de Irala sobre su voluntad de retirarse, en BBK se realizaron "algunos sondeos" dirigidos a conocer "el mercado de posibles alternativas". Y hubo una rápida coincidencia: Javier Echenique. Aún hoy, a pesar de que este navarro de 57 años de larga trayectoria en la cúpula del BBVA lleva sólo dos meses como presidente del Banco Guipuzcoano, sigue siendo visto como un candidato con "el perfil que buscamos".

En el PNV, a su vez, no contemplan la alternativa de Ignacio Sánchez-Asiaín. Más aún, "no han pensado nunca en él". El propio director general de la BBK, con funciones de consejero delegado, ha llegado a reconocer en su círculo más próximo "la dificultad añadida" que supone para la gestión financiera "la propia caracterización de una caja de ahorros", muy lejos de la dinámica bancaria a la que estaba acostumbrado por su reconocida trayectoria. Fuentes internas de la caja niegan incluso que Irala le hubiera fichado "para prepararle como su futuro sustituto". En realidad, atribuyen su incorporación a la clara división que "ideó" el actual presidente, partidario de asumir directamente la fusión y el futuro de las participadas, y que Sánchez-Asiain, con el poder reconocido de un consejero delegado, "llevara el día a día".

"Lo dijo muchas veces"

En la dirección del PNV se sabía con suficiente antelación la firme voluntad de Irala de retirarse de la primera línea de la gestión profesional. "Nos lo había dicho varias veces" y "lo entendíamos perfectamente". En el PSE-EE, al parecer, no han tenido un acceso tan directo, según alguno de sus representantes, aunque hay quien sostiene en la BBK que dentro de los órganos de dirección "era un secreto a voces" que Irala iba a marcharse. En cambio, en CC OO se concedía ayer "mucha importancia" al hecho de que "un partido que va a gobernar" no tuviera una información "tan directa".

Las últimas revisiones médicas han recomendado "con más fuerza" al actual presidente de BBK que "baje el ritmo". Además, no es descartable que el tratamiento a seguir le obligue a pasar por el quirófano. El "impacto negativo" que estas ausencias obligadas hubieran podido provocar en el mercado "preocupaban" a Irala, según sus más próximos, entre quienes no se oculta su "estado de menor ilusión" desde que perdió a su esposa, vio desbaratada su "gran reto personal" de la fusión y lamentaba, siempre que volvía de Ainhoa (Fracia) a Bilbao, que le quedaba menos tiempos para dedicar a sus hijos y nietos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 24 de abril de 2009.