Reportaje:Gran Premio de Qatar de Motociclismo

Lluvia y caos

El agua obliga a aplazar a hoy la carrera de Moto GP y deja la de 125cc en cuatro vueltas, la más corta de la historia - Barberá vence en 250cc, reducida a 13 giros

De las tres categorías que maneja Dorna, la empresa que organiza el campeonato del mundo de motociclismo, hay una que reúne todo su interés y esmero. El MotoGP es la gallina de los huevos de oro para esta compañía española. Hasta aquí, nada nuevo. Esta evidencia se ha reafirmado durante los últimos años y en parte es normal, porque las motos pesadas concentran a los patrocinadores más potentes y son el reclamo para recaudar el dineral que pagan las televisiones por hacerse con los derechos de retransmisión. Lo que ocurre es que, en ocasiones, ese partidismo roza el esperpento y la vergüenza. Ayer fue un día de esos en el circuito de Losail. El departamento de dirección de carrera metió mano a las dos primeras pruebas del día, la de 125cc, que duró cuatro vueltas, convirtiéndose en la más corta de la historia -ganó Iannone y Simón fue segundo-; y la de 250cc, que resistió 13 giros, para tratar de mantener el horario televisivo de su plato fuerte, la de MotoGP. Ni con esas consiguió su propósito Dorna debido a la tormenta que cayó en el desierto cuando los pilotos ya formaban en la parrilla, con los motores en marcha, justo a las once en punto de la noche, hora en que debía comenzar el show.

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Los mecánicos volvieron a saltar a la parrilla y empujaron las motos de nuevo a los talleres. La incertidumbre se apoderó del escenario, con carrerillas arriba y abajo por el pit-lane, hasta que se fijó una reunión para una hora más tarde, a la que asistieron todas las partes implicadas en el campeonato: la organización (Dorna), la asociación de equipos (IRTA), la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) y la Federación Qatarí, y en la que finalmente se acordó que la carrera se dispute a las 21.00 horas (20.00, hora española) de hoy lunes. Hubo pilotos a favor de esta decisión y otros que votaron por no hacerlo. Entre ellos estaban Dani Pedrosa y Sete Gibernau, renqueantes de una rodilla y un hombro, respectivamente, y que hubieran preferido volver a casa y tener dos semanas más de reposo hasta la segunda prueba del curso, en Japón.

Terminada la reunión, Rossi fue el primero en dar su opinión: "Este es el riesgo que corremos cuando se decide colocar una carrera por la noche. No creo que haya ningún piloto que prefiera correr así a hacerlo de día. No aporta nada positivo y sí mucho riesgo de que pasen cosas", argumentó el italiano, que apuntó directamente al responsable máximo de la organización. "Espero que esto sirva para que Carmelo [Ezpeleta, consejero delegado de Dorna], tome nota y reflexione acerca de lo que puede suponer una decisión así". En cuanto a la carrera, Il Dottore fue taxativo: "Si mañana vuelve a llover nos vamos a casa. De todos modos, espero que los comisarios entren con sus coches y adhieran algo de goma en el asfalto, porque el cemento estará muy sucio".

Alguno propuso correr de día, una posibilidad que se descartó porque Bridgestone ha desplazado a Qatar un tipo de compuestos concreto que sólo trabaja en un rango de temperatura específico, acorde con la noche de la zona. De emplearlos durante el día, las altas temperaturas destrozarían las gomas a una velocidad de vértigo. Pero, además, los pilotos deberán hacer el warm up (calentamiento previo a la carrera), y los hay que no tienen suficientes neumáticos para afrontarlo y después salir (Hayden). "Y también los habrá que tengan problemas porque no les quedará suficiente carburante para el calentamiento y la carrera", terció Livio Suppo, director del equipo Ducati.

Si alguien salió beneficiado del día de ayer fue Héctor Barberá, que se impuso en una de las carreras más cortas de su vida y logró su segunda victoria en el dos y medio. El piloto valenciano ha sido uno de los que más rápido en los ensayos invernales, y su puesta en escena en Losail sirvió para demostrar que el trabajo de mentalización que realiza desde hace algún tiempo es lo que necesitaba. Siempre había exhibido unas manos prodigiosas, pero su coco se iba de la pista en los momentos más calientes. La experiencia de alguien como Sito Pons (el patrón del equipo) le ha venido de perlas a Barberá, que ayer se debió quitar una losa de encima.

Cuatro pilotos intentan controlar sus motos bajo la lluvia en la carrera de 125cc.
Cuatro pilotos intentan controlar sus motos bajo la lluvia en la carrera de 125cc.AP

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 12 de abril de 2009.

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