Feijóo se "casa" con Galicia en Os Peares

El futuro presidente anuncia una gestión basada en los valores de su infancia

La Galicia que viene es la que Galicia que fue, o al menos la que quedó grabada en la memoria del presidente in péctore de la Xunta. Alberto Núñez Feijóo regresó ayer a sus orígenes convertido en próximo presidente y reivindicó su pueblo como el microcosmos de la Galicia futura. "En Os Peares conocí todo", reconoció ante 1.300 paisanos y familiares entregados hasta la emoción, antes de detallar su visión política basada en el banco de datos de su infancia. "Para saber estar en cualquier lugar hay que saber de dónde eres", proclamó. Después, tras definirse como "un vecino más", desgranó la aseveración.

Allí aprendió a "superar las dificultades de una orografía que no nos regaló nada", en un pueblo en vertical gobernado por cuatro ayuntamientos y dos diputaciones; a apoyar a los familiares "que es lo que tenemos"; a valorar lo difícil "de sacar adelante una tienda" y a ir a la escuela "aunque fuera en bicicleta". En Os Peares, "la Galicia única", Feijóo lo conoció todo, "incluso el paro", dijo en alusión al de su padre para anunciar su política de empleo. Con el discurso quiso destacar las prioridades de su gobierno en ordenación del territorio, familia, empresa, economía,educación. "Vengo a certificar lo que va a ser mi patrón de comportamiento", acababa de advertir haciendo gala por enésima vez de su compromiso de austeridad.

Feijóo se "casó", como decía su madre, con Galicia en Os Peares. Era su primer baño de multitudes tras el 1-M y se fundió con sus vecinos. Los abrazó, los besó, les hizo carantoñas, los llamó por sus nombres y se dejó fotografiar como una pop star ante un José Luis Baltar oscurecido y despojado de su habitual papel de visible anfitrión.

Minutos antes de su intervención ante el público enfervorizado, Alberto Núñez Feijóo había anunciado, contestando a preguntas de los periodistas, que no consensuará con el presidente del PP en Ourense, José Luis Baltar, y en contra de lo que éste anunció hace unos días que harían, el nombre del "superdelegado" de la Xunta en Ourense. "Las responsabilidades son indelegables y los nombramientos de la Xunta son responsabilidad del presidente de la Xunta como los de la Diputación lo son del de la Diputación", le corrigió.

El encuentro con los suyos fue en el pabellón de deportes del pueblo. Una instalación en la cima de la montaña a la que Feijóo llegó en su Citroën. Lo recibieron en la entrada los alcaldes y el presidente del PP en Lugo, José Manuel Barreiro. Dentro esperaba Baltar y la entregada multitud, encabezada por sus familiares, que había pagado 20 euros por cabeza por un menú de empanada y pulpo para brindarle un homenaje que acabó convertido en una especie de acto oficial de ese "matrimonio con Galicia" al que apelaban sus padres en el vídeo promocional de la campaña.

Hubo regalos, charanga, gaitas, recitados de poesía, aclamaciones y, sobre todo, lágrimas del presidente. Feijóo se emocionó hasta el llanto cuando, casi al término de su discurso, elogió la elección del pabellón deportivo para el homenaje. "Aquí delante está mi familia y ahí, al lado", dijo señalando el cementerio, con la voz ya quebrada, "los que faltan". Después volvió a los orígenes para advertir que con su elección se ha demostrado que "en Galicia desde cualquier pueblo desconocido se puede llegar a presidente" y para puntualizar que es objetivo de su mandato gobernar para todos, sin siglas, y, sobre todo, dijo, "saber estar y, después de estar, saber irme".

"De Os Peares a Monte Pío", clamó ya al final, desvelando el que había sido entre los suyos el eslogan no hecho público de su campaña.

El presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar, junto a Alberto Núñez Feijóo y varios vecinos ayer en Os Peares.
El presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar, junto a Alberto Núñez Feijóo y varios vecinos ayer en Os Peares.DIEGO LEMOS

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 29 de marzo de 2009.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50