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Ocho meses de prisión para el agresor de la inmigrante en el tren

El Juzgado de lo Penal número 16 de Barcelona ha condenado a ocho meses de prisión y multa de 360 euros al joven que agredió a una menor ecuatoriana en un vagón de un tren de Ferrocarrils de la Generalitat la noche del 7 de octubre de 2007. Según la sentencia, se considera que cometió un delito contra la integridad moral de la víctima y se rechaza la pretensión del fiscal, que también acusaba a Sergi Xavier Martín de lesiones y solicitaba para él tres años de cárcel con la agravante de xenofobia. En lacircunstancia, pero sí se recuerda que Martín mostró una actitud de desprecio hacia el origen de la chica.

En la grabación de las cámaras de seguridad del tren se oye que el agresor profiere frases amenazadoras y de tinte racista antes de golpear a la chica, durante el trayecto de Barcelona a Martorell. En el proceso también se personaron como acusaciones la propia víctima -a instancias del Consulado de Ecuador en Barcelona-, la Generalitat y SOS Racismo, que también invocaron el tinte xenófobo de la agresión.

La sentencia destaca la "gran agresividad" y la "violencia" que sufrió la víctima, tanto por ser mujer como por ser inmigrante, y absuelve al acusado de lesiones al no haberse demostrado que la víctima necesitara asistencia médica tras ocurrir los hechos.

Las consecuencias de la agresión "en ningún caso exceden de las meras conturbaciones psíquicas o normales de un acto agresivo", ya que en parte fueron provocadas por la reacción del entorno socio-familiar de la menor, la difusión del vídeo y la repercusión mediática del caso, dice la juez. La sentencia también condena a Martín a indemnizar a la joven con 6.000 euros y le prohíbe acercarse a ella a menos de 1.000 metros durante tres años. La juez sí declara probado que la mujer fue insultada mientras Martín la golpeaba en la mano y la cabeza, y que éste le pellizcó con fuerza el pecho izquierdo mientras seguía insultándola.

Martín se mostró arrepentido de su actuación el día del juicio, dijo que sentía asco de sí mismo y explicó que había consumido tanto alcohol que no recordaba lo ocurrido. El tribunal no asume esa explicación, pues no le aplica ningún atenuante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de marzo de 2009