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La carretera de Berga a Bagà tendrá cuatro carriles y 30 viaductos

La Generalitat desdoblará la carretera C-16 (eje del Llobregat) entre Berga y Bagà (Berguedà) con un trazado completamente nuevo, que incluye la construcción de 9 túneles y 30 viaductos en un tramo de menos de 20 kilómetros. Se trata de una obra de un alto coste por la cantidad de infraestructuras que se prevén para suavizar el impacto ambiental que supone pasar cuatro carriles de asfalto por el valle que forman el río Llobregat y el pantano de la Baells entre Cercs y Guardiola. Con este desdoblamiento se completa la transformación de la C-16 en autovía, una obra que se inició con el tramo Sant Fruitós-Sallent, aún con Gobierno de CiU, y que ha puesto en servicio en el resto de tramos el Ejecutivo actual.

En 2007 entró en servicio el último tramo entre Puig-reig y Gironella. La obra tiene un coste previsto de 631,6 millones de euros. Desde hoy, el estudio informativo y de impacto ambiental se encuentra en exposición pública y durante dos meses ayuntamientos y particulares (éstos sólo durante 30 días) podrán presentar alegaciones.

El proyecto ha tenido un largo proceso de redacción en el que se ha generado un debate sobre el trazado y un cierto consenso con el territorio. De ahí la decisión de plantear una carretera de 19,5 kilómetros, con el 60% de viaductos y túneles, que de momento, explicó ayer el consejero de Política Territorial, Joaquim Nadal, no tiene fecha de inicio prevista ni modo de financiación.

Nadal prevé que durante 2009 se resuelvan las alegaciones, y que durante 2010 el Departamento de Economía haga el estudio económico de la concesión y el Departamento de Medio Ambiente apruebe la declaración de impacto ambiental. El modelo de financiación, en opinión del titular de Política Territorial y Obras Públicas, debería ser el conocido como "peaje a la sombra": que los constructores que aborden la construcción soporten la financiación de la misma a cambio de unos años de tenerla en régimen de concesión con pago por parte del erario público. La crisis actual es un problema, pero Nadal quiere plantearse el modelo de financiación en el momento que corresponda. El Gobierno catalán considera que al tratarse de un eje de carácter europeo (se describe como el eje E9 de Barcelona, Toulouse, Rotterdam) la financiación del mismo también podría llegar a través de los fondos comunitarios.

El tramo de cuatro carriles finalizará en Bagà y, de momento, Nadal no tiene previsto ni desdoblar el túnel ni prolongar la autovía en la Cerdanya, donde la propuesta cuenta con un amplio rechazo. Las previsiones de la parte francesa, de momento, sólo prevén hacer una carretera de dos carriles y tramos para vehículos lentos entre la frontera y el túnel del Puymorens.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de marzo de 2009