Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Elecciones 1-M

Ziarreta ataca a sus socios por los escándalos de los "califas" peneuvistas

El líder de EA avisa de que los votos al PNV servirán para pactar con López

Unai Ziarreta le ha declarado la guerra electoral al PNV. Sin camuflaje y sin tapujos, el candidato de EA a lehendakari, abrió ayer fuego contra sus socios en el tripartito vasco y en las diputaciones guipuzcoana y alavesa. "Votar al PNV no es garantía de que los socialistas no van a gobernar; es justo lo contrario", dijo en un mitin celebrado en el Kursaal de San Sebastián.

El presidente de EA tuvo en el blanco de sus críticas a los peneuvistas, pero sin citarles, cuando proclamó que promoverá en el Parlamento la aprobación de una ley de Soberanía. Con ello, pretende evitar "la amalgama de reinos de taifas" que están creando la actual Ley de Territorios Históricos y que no se pueden permitir porque "al final algún califa se confunde y cree que eso se gestiona como un batzoki [sede del PNV]. Así desaparecen seis millones de euros en el Guggenheim, se destapa un fraude multimillonario en la Hacienda de Irún o pasa lo del Museo Balenciaga, con cargos del PNV regalando a esposas de otros cargos del mismo partido pañuelitos que salen de los fondos de la fundación". Anunció que el PNV pactará con el PSE de Patxi López tras las elecciones.

"Los 'abertzales', sin ETA y sin violencia, vamos a ganar" el 1-M

Ziarreta volvió a mostrar su perfil más independentista para desmarcarse del PNV y tratar de convencer a parte de su electorado. Abogó por una Euskadi con competencias plenas, convertida en una nación a la misma altura que Francia, Alemania e Italia. Para ello, reiteró la necesidad de la suma de fuerzas entre los nacionalistas. "Si los abertzales nos unimos, sin ETA y sin violencia, vamos a ganar" el 1-M. Ziarreta añadió que es preciso "dar pasos adelante en clave soberanista" para evitar el pacto entre socialistas y peneuvistas. También criticó al PSE por responder a los atentados con ilegalizaciones.

En su opinión, el camino tiene un "punto de partida" en el uso exclusivamente de las vías políticas y el "respeto total y escrupuloso de todos los derechos humanos" para crear un polo soberanista que "tiene que convertirse en el verdadero motor de una mayoría democrática que nos lleve a la recuperación de nuestros derechos como pueblo".

Por su parte, Rafael Larreina, cabeza de lista por Álava, apostó por reforzar el estado del bienestar a través de un pacto fiscal que "dé respuesta a la crisis", y advirtió de que "la independencia es imposible en un sistema neoliberal". Finalmente, Jesús Mari Larrazabal, que lidera la plancha de Guipúzcoa, expresó su compromiso con el derecho a decidir que, según dijo, "es lo que va a sentar las bases políticas del pueblo vasco" e insistió en la necesidad de "reconozca a la nación vasca el derecho de autodeterminación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de febrero de 2009