Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
ARTE

El arte digital entra en casa con los cuadros 'tímidos' y 'cambiantes'

El irlandés John Gerrard muestra paisajes de Kansas, que van cambiando en tiempo real según la luz natural que hay en cada momento de los 365 días del año

Los ruidosos visitantes de la feria de arte contemporáneo Arco comentan extrañados el montaje de la galería Vadehra de Nueva Delhi: a primera vista, sólo cuelgan telas blancas de diferentes tamaños. Alguien observa que cada lienzo tiene un agujerito en el medio y, pensando que oculte una cámara, empieza a hacer toda clase de movimientos, esperando que pase algo, pero nada. Es necesario que casi todo el mundo se vaya y el espacio se sume en el silencio, para que los Pygmy, figuritas bidimensionales antropomórficas, aparezcan desde detrás de los lienzos y empiecen su baile.

"Los Pygmy son tímidos. Todos se asustan con el ruido y se esconden, pero cada uno tiene un comportamiento diferente, reacciona a sonidos diversos y tiene más o menos aguante", explica Aparna Rao (Bangalore, 1978) que con Soren Pors (Dinamarca, 1974), forma el dúo Pors & Rao, valores emergentes del new media art indio.

Sus cuadros tímidos, que cuestan entre 1.500 y 2.000 euros según el tamaño, se exhibieron en el Expanded Box, la sección de Arco dedicada al arte digital, que este año ha reunido varias propuestas dirigidas a los jóvenes coleccionistas.

Ya no se trata sólo de piezas inmateriales, de software que el artista entregaba en un CD dejando al comprador perplejo, o de grandes instalaciones, necesitadas de continuos cuidados técnicos. El arte digital toma formas más ágiles y no sólo entra en museos y galerías, sino también en los hogares particulares.

Cuadros cambiantes

Acceder al coleccionismo privado es también uno de los objetivos del irlandés John Gerrard (Dublín, 1974), que exhibe en la galería Hilger de Viena, dos panoramas cinemáticos interactivos, un híbrido entre el cuadro, la escultura y el vídeo.

Aunque a primera vista, la imagen parezca una proyección, se trata de un lugar real, reproducido digitalmente, que se va generando en tiempo real, a lo largo del día, según la hora del sitio representado, en este caso en Kansas. Cuando allí es el amanecer el panorama se tiñe de rojo y durante la noche brillan las estrellas, y esto a lo largo de las diferentes estaciones, con las relativas modificaciones de luz.

"Registrar todos los cambios de luz a lo largo de las 24 horas, los 365 días del año ha requerido un trabajo enorme y la colaboración de cinco personas", explica Gerrard, que por eso vende cada pieza a 66.000 euros. Eso no es todo: al desplazar el cuadro -que no se cuelga- se desplaza también el panorama en su interior, ofreciendo al observador una nueva perspectiva.

Gerrard expone también Daylight Fan (Orbital Camara), la imagen de un ventilador, que ha sido grabado a lo largo de un día, con un cámara rodando su alrededor a la velocidad de la rotación de la Tierra.

La parte frontal del ventilador sólo se ve al mediodía; para volver a verla hay que esperar 24 horas, pero con un poco de práctica es posible determinar la hora según la posición del ventilador. La pieza, realizada en una edición de 12 ejemplares, se vende a 25.000 euros, que se dedicarán enteramente a la producción de un proyecto monumental para la próxima Bienal de Venecia.

Por primera vez tras muchos años de incremento constante de las obras digitales, los vientos de crisis parecen haberlas alejado de un Arco muy clásico y convencional.

En la sección general, casi no se ha visto new media art, salvo honrosas excepciones como Rafael Lozano-Hemmer, en la londinense Haunch of Venison. Tras habernos acostumbrado a sus grandes instalaciones interactivas, también Lozano vuelve a un formato más doméstico. Se trata de una edición de siete ejemplares al precio de 70.000 euros, formados por centenares de microproyecciones de parejas besándose, sobre las cuales se dibuja, con un juego de luces y sombras, la silueta del observador, captada a través de una cámara oculta en el cuadro.

Ubermorgen, premio Arco-Beep

En su cuarta edición el premio-adquisición Arco-Beep, que destina 15.000 euros a la compra de la mejor obra de digital presente en Arco ha sido para The EKMRZ Trilogy, de Ubermorgen, expuesta en el stand de la Galería Fabio Paris de Brescia.

La trilogía se compone de tres proyectos para Internet, que subvierten las interfaces de otros tantos gigantes del comercio electrónico. El primero, Amazon Noir, consistió en una acción para liberar en la red los libros de la más grande librería digital del mundo, mediante el uso de un software que llegó a copiar 3.000 libros antes de que Amazon se diera cuenta.

El segundo, Gwei-Google Will Eat Itself, es una parodia y a la vez un experimento de economía parásita, basado en el sistema publicitario que Google ofrece. El último, The Sound of Ebay, es un programa que convierte en música todos los datos de compras de cualquier cliente de la casa de subasta virtual.

PORS & RAO: www.porsandrao.com GALERIA VADEHRA: www.vadehraart.com J. GERRARD: www.johngerrard.net GALERIA HILGER: www.hilger.at UBERMORGEN: www.ubermorgen.com GALERIA PARIS:www.fabioparisartgallery.com

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de febrero de 2009