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Reportaje:Información privilegiada | Empresas & sectores

Enel 'acciona' el contador de Endesa

Los socios de la eléctrica española negocian los últimos flecos para acabar su pelea

El representante de Enel en España y vicepresidente de Endesa Andrea Brentan, ha tenido una frenética actividad durante la semana, con visitas a medios de comunicación y algunos otros despachos. En ese periplo, el hombre de confianza de Fulvio Conti en España ha asegurado que el grupo italiano cuenta ya con el respaldo suficiente para hacer frente a la compra del 25% de Endesa que está en poder de

Acciona, socio suyo en la eléctrica muy a su pesar.

El deterioro ha llegado a tal extremo que en los meses de noviembre, diciembre y enero no se han celebrado reuniones del Consejo de Administración. Después de la salida a escena de Brentan, hasta la fecha en la retaguardia, parece que Enel ya va a echar el resto para cerrar un acuerdo de forma inmediata.

Recientemente, José Manuel Entrecanales, presidente de

Acciona y de Endesa, reconoció que "parece indiscutible que Enel tiene que hacer una oferta". Es verdad que Enel quiere deshacerse de su incómodo socio y Acciona prefiere coger el dinero y correr, aunque en algunos foros reconozca que es una pena abandonar un proyecto con un gran desarrollo potencial. Pero la mala convivencia no ofrece otra salida que la ruptura y el adelanto de los compromisos firmados entre las dos compañías cuando pactaron la compra conjunta de Endesa. Las negociaciones de los últimos flecos sobre la valoración de los activos a partir del momento en que haga esa oferta definitiva van a ser, lo están siendo ya, intensas.

El pacto inicial consiste en que la firma italiana adquiera el 25% de Endesa que está en poder de Acciona en marzo de 2010 si ésta se lo exige, aunque también puede quedarse hasta marzo de 2017, fecha en la que sí está obligada a vender. Ese paquete, valorado de acuerdo con la cotización de Endesa en 2007 (41 euros por acción), se eleva a una cifra entre 11.060 y 11.200 millones de euros.

El grupo italiano ha buscado la financiación en la banca española e italiana para hacer frente al pago. En principio, la fórmula barajada es desembolsar 8.000 millones a tocateja y el resto en activos renovables que pasarían directamente a Acciona, lo que exigirá poner en marcha el contador de Endesa. Una duda que habrá que despejar es si se incorporan saltos hidráulicos.

Las cuentas parecen sencillas. Pero llegar a un acuerdo definitivo no va a ser fácil. Primero habrá que conocer los activos renovables de Endesa que la firma italiana está dispuesta a ceder; luego, que Acciona se muestre conforme con ellos y la tasación.

La valoración que se ha dado a los activos renovables se sitúa en torno a los 3.000 millones de euros. Esa cantidad, en principio, parte de que cada megavatio de renovable (principalmente eólico) se valoraba en dos millones; es decir, el total serían 1.500 megavatios. Sin embargo, los parámetros que se manejan para ajustar la valoración pueden implicar cambios. Unos son técnicos (tecnología, vida útil, concesión administrativa, potencial de sustitución...); otros, económicos (amortización, inversión adicional que requieren...); otros, referentes a la regulación, y otros, de carácter estratégico, como la oportunidad de hacer inversiones adicionales para ampliarlos o las sinergias que tienen con los activos que ya cuenta el grupo Acciona. Algunas fuentes del mercado sostienen que ha caído la valoración y que la relación sería de un millón por megavatio (o sea, 3.000 megavatios).

Pero también se argumenta que Enel puede esgrimir que el valor de Endesa en Bolsa es ahora la mitad que el precio pactado cuando se hizo la compra y que, por tanto, el pago tendría que ser la mitad. En fin, quedan flecos para que los equipos técnicos y jurídicos de las dos empresas asociadas trabajen a tope para ajustar un justiprecio definitivo.

Una vez despejados los activos, entra en juego la financiación. Enel asegura que tiene el 95% de los 8.000 millones previstos. Y resulta que la mitad de esa cantidad proviene de los dividendos extraordinarios recibidos por la venta de activos de Endesa a E.ON correspondientes al 67% que la firma italiana tiene en la eléctrica española, por lo que en realidad sólo tendrían que haber negociado otros 4.000 millones con las entidades financieras.

Enel llegaría al 92%. Se da por hecho, en esas circunstancias, que la CNMV exima a Enel de lanzar una nueva OPA sobre el 8% de Endesa que está en otras manos, ya que el precio pactado es el que se pagó en la OPA anterior.

Y atención sobre el futuro presidente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de febrero de 2009