Adiós al Bread & Butter, ¿hola al 'pa amb mantega'?

La feria confirma su despedida y Hereu anuncia un nuevo salón

No hay marcha atrás. La mayor feria de moda urbana, Bread & Butter (B & B), se va de Barcelona. Su presidente, Karl Heinz Müller, confirmó ayer oficialmente lo que era mucho más que un secreto a voces. Müller, que absurdamente se negó a confirmar que su próxima sede será Berlín, atribuyó a las exigencias del mercado y la industria la decisión de abandonar una ciudad, Barcelona, donde, según dijo, se han formado y crecido, y de la que se van con un balance impresionante. "No hay reproches", zanjó. Müller combinó sus reiterados agradecimientos a la ciudad, en la que la feria deja en tres días 100 millones de euros, con una llamada de atención. "Barcelona, no llores, levántate y haz algo, mueve tu futuro", dijo en un tono entre grandilocuente y prepotente. "Nosotros hemos mostrado que esto puede funcionar y ahora dejamos un hueco. Barcelona tiene un potencial importantísimo y debe aprovecharlo".

A su lado, el director general de Fira de Barcelona, Agustín Cordón, cuyos esfuerzos han sido inútiles para conseguir retener B & B, recogía el guante. Aseguró que la entidad ya se ha puesto las pilas para buscar un relevo: "Barcelona acogerá una nueva iniciativa. La Fira está trabajando en un proyecto de continuidad", dijo. Pero se negó a dar más datos. Ni siquiera accedió a adelantar si la iniciativa se enmarca en el nuevo consorcio Barcelona Fashion Place, creado, entre otros socios, por la Generalitat y el Ayuntamiento con el objetivo de dinamizar la moda en Cataluña y centralizar las distintas iniciativas del sector. Sí lo hizo el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, que tras la rueda de prensa de despedida de Müller convocó a los medios para anunciar en el mismo marco de la feria que la ciudad tendrá un nuevo salón internacional de moda urbana dentro del citado consorcio. Del Bread & Butter puede surgir un pa amb mantega que aproveche el tirón de la feria alemana y la buena acogida que ha tenido la ciudad entre sus expositores.

Los esfuerzos reconocidos del Ayuntamiento de Barcelona para conseguir que B & B mantuviera al menos una de sus dos ediciones en Barcelona no han sentado bien a la oposición. Ayer el convergente Xavier Trias consideró "el colmo del ridículo" estos intentos de última hora ya que, aseguró, el Ayuntamiento "debería haberse movido antes" y "actuar preventivamente". Antes, en la rueda de prensa, Müller había afirmado que una vez tomada la decisión, ninguna estrategia ni ayuda les habría hecho cambiar de idea. "No habríamos aceptado absolutamente ningún argumento", afirmó. Con todo, tanto CiU como el PP reclamaron que el Ayuntamiento y la Generalitat apuesten firmemente por la moda. En este punto, el consejero de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet, recordó en Tarragona que B & B es un "negocio privado" que "no se debe relacionar con el sector moda-textil de Cataluña", según informa EP. Huguet afirmó que se está trabajando para posicionar Barcelona como referente de pasarelas para diseñadores emergentes.

Todos aludieron a futuros proyectos, pero aún no hay nada concreto. Respecto al balance de la octava y última edición de B & B en Barcelona, en la que han participado 800 expositores de 105 países, Müller se mostró convencido de que, a pesar de la crisis, las cifras serán muy satisfactorias, aunque la afluencia de público parece menor que en anteriores ediciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 23 de enero de 2009.

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