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Reportaje:Series

Tiempo de videntes

Los fenómenos paranormales ganan a los métodos detectivescos a la hora de resolver crímenes de ficción

Desde que la televisión descubrió hace ocho años el éxito de CSI y con ello el filón de las series deductivas, el medio ha buscado miles de formas de matar, o mejor dicho de resolver los crímenes: mediante el ADN, por pruebas forenses, por expertos en huesos, en números o con detectives obsesivos y compulsivos. Pero ningún método tiene tanto éxito como esos que rozan lo sobrenatural. Hay incluso un canal Sci-Fi (dial 25 de Digital +) dedicado profusamente a producciones de índole detectivesca y paranormal.

Y si en el cine El sexto sentido arrasó "viendo gente muerta", la pequeña pantalla no se queda atrás con los poderes paranormales desplegados en Médium, Entre fantasmas, Premoniciones -todas ellas en Cuatro- o Héroes (autonómicas). A este espectro se une ahora El mentalista, serie que estrena esta noche La Sexta (22.15) y el 14 de enero TNT (dial 45 y 24 de Digital +).

'No creo que para hacer de médium tenga que creer en ellos", dice Arquette

"El único superpoder de mi personaje es el de la observación", dice Simon Baker, protagonista de una serie centrada en un vidente que ayuda a la policía con sus dotes de observador tras sufrir una tragedia personal. El actor australiano es conocido en España por su participación en El guardián, serie emitida también por las autonómicas.

El mentalista no tiene exactamente poderes paranormales, lo mismo que ocurre en otras series estadounidenses como Psychic o Life. Tampoco lo tienen los protagonistas de Fringe (Canal +), la nueva producción de J. J. Abrams (Perdidos, La 2) que recuerda a la legendaria Expediente X (Telecinco). Pero todas ellas se mueven en un universo semejante, donde lo paranormal se mezcla con la realidad más pura y dura. "Yo también me he dado cuenta de la proliferación de estas series y lo achaco a que vivimos un momento en el que el público cuestiona sus creencias... y los guionistas tratan de dar respuesta a esta búsqueda", analiza Patricia Arquette, que lleva el peso de Médium, cuya cuarta temporada finaliza esta noche en Cuatro (22.30). La actriz interpreta a una mujer casada y madre de tres hijas que intenta comprender sus dotes de médium y su capacidad para comunicarse con los muertos. Esta serie dramática se inspira en la vida de la médium Allison Dubois.

Arquette, buena conocedora de la competencia que existe en la industria, considera Médium -en Estados Unidos ya ha estrenado su quinta temporada- como la serie precursora. "Fue la primera y, como funcionó, otros se han apuntado al carro. Lo que me sorprende es que les haya tomado tanto tiempo", señala.

Baker y Bruno Heller, creador de Roma (Cuatro y Canal +) y ahora de El mentalista, no se dan por aludidos cuando se habla de copiar y defienden las diferencias de su serie dentro de este universo. "Los videntes supuestamente tienen poderes, mientras que los mentalistas tienen práctica, dotes de observación", resume Becker, admirador de la mente humana y "las habilidades más extraordinarias, como hablar con los fantasmas".

Copia u original, con poderes paranormales o de observación, lo que también aúna a todas estas ficciones es el escepticismo de sus intérpretes cuando se habla de lo sobrenatural. "No creo que para hacer bien de médium tenga que creer en los médium, aclara Arquette. Baker tampoco es de los que creen. "La serie no toma partido, aunque personalmente el mundo de los videntes me parece fruto de las inseguridades ajenas, donde uno recibe psicoterapia barata en un lenguaje incomprensible", remata.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de enero de 2009