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Relevo en el banquillo del Bernabéu

Schuster paga su indolencia

El Madrid destituye al técnico alemán, al que la plantilla reprochaba sus silencios, y ficha a Juande - Mijatovic ya pensó relevarle tras perder en Valladolid, pero Calderón no se atrevió

La situación se hizo insostenible y el Madrid decidió ayer destituir a Bernd Schuster y fichar a Juande Ramos hasta el final de la temporada. El presidente, Ramón Calderón, dijo hace una semana que la decisión de la dirección deportiva era mantener al técnico alemán en el cargo: "Así será a menos que el director deportivo me diga lo contrario o a menos que ocurra una catástrofe y la situación se haga insostenible".

Resulta que para Pedja Mijatovic, el director deportivo, la situación se había hecho insostenible desde hace tres semanas. Así se lo deslizó a Calderón después de que el equipo cayera en Valladolid (1-0). Le propuso no sólo desprenderse de Schuster, sino fichar ya a Juande, al que había sondeado. El presidente blanco no se atrevió. Y menos con una asamblea de socios a la vista. Tenía, además, el ejemplo de Fabio Capello, al que mantuvo pese a las pañoladas y al pésimo juego desplegado por el equipo. "El ejemplo de Capello demuestra que hay que aguantar hasta el final de la temporada", dijo la semana pasada en el Foro Ferrándiz-AS. Iba a ser así. Pero esta vez Schuster no le dejó otra salida tras proclamar la incapacidad del equipo frente al Barça. El vestuario se sintió menospreciado.

El presidente habló el lunes con Schuster, pero sólo de las lesiones y del Barça

"Me invitaron a un café y cerramos el acuerdo rápidamente", dice Juande

La plantilla reprochaba a Schuster no saber reaccionar ante las dificultades. Estaban cansados de sus silencios prolongados. En el descanso del partido de Copa contra el Real Unión, el alemán entró en el vestuario y se quedó mudo. Ninguna orden, ningún verbo motivante. Nada de nada. Los cuatro capitanes pidieron reunirse con él y el resto de la plantilla al día siguiente. Tras dos horas de charla y de "más trabajo, más unión", Raúl acudió por la tarde al despacho del presidente. Algo no le había gustado de la conversación en Valdebebas. Dos días después, el equipo perdió en Valladolid. Al final del partido, Schuster, que tenía un bautizo en Salamanca, del que nadie en el club había recibido noticias, se quiso marchar por su cuenta. Mijatovic le obligó a subirse al autocar y cancelar los dos días libres que había concedido a la plantilla. Resultado: Schuster viajó con el equipo y no reapareció en Valdebebas hasta tres días después. Su segundo se hizo cargo de las sesiones. Fue cuando Mijatovic dijo basta. El presidente no le secundó -de hecho, le obligó a convocar a los medios para transmitir un mensaje de tranquilidad-, el equipo ganó al Recre y al BATE y la opción Juande se aparcó.

Hasta el batacazo en Getafe, donde Schuster, lejos de lamentar la derrota, salió con una de sus frases: "Esta derrota no duele porque se veía venir". Quedaba una semana para la asamblea y Calderón, más preocupado de defenderse de fantasmas florentinianos, sostuvo que Schuster no era el culpable -"¿cómo va a serlo si con los mismos jugadores ganó la Liga?; con tantos lesionados, cualquier equipo se convertiría en vulgar", afirmó- y que, salvo catástrofes, debía seguir.

Superada su catástrofe personal gracias al apoyo de los Ultras Sur, Calderón, contestado el domingo por la noche en el Bernabéu, secundó finalmente a Mijatovic, quien ayer por la mañana invitó a Juande Ramos a tomarse un café. "Las negociaciones empezaron por la mañana, cuando me han citado para un desayuno, y el acuerdo se ha cerrado rápidamente", explicó el ex técnico del Tottenham, que acudió al Bernabéu acompañado de Ginés Carvajal, el mismo representante de Raúl.

Mientras él terminaba de tomarse el café, Mijatovic convocó a Schuster para comunicarle que había sido despedido. "Así es el fútbol. Espero que lo entiendas y que la relación entre todos siga siendo cordial", fue el mensaje que le transmitió. "Hemos decidido prescindir de él porque había dificultades para hacer reales los objetivos del club. Había que reaccionar después de todo lo que ha pasado en las últimas semanas", explicó Mijatovic, quien dijo que la decisión había sido tomada tras mantener varias reuniones con Schuster durante los últimos tres días. Pero el alemán no sólo no se reunió ni una sola vez con él, sino que el lunes mantuvo una conversación telefónica con Calderón en la que éste no hizo ninguna referencia a una posible destitución. Charlaron de las lesiones y del clásico ante el Barça, según el entorno del técnico.

"¿Qué ha hecho mal para que le echéis?", le preguntaron a Mijatovic. "Son cosas que se quedan entre nosotros", contestó. Cuando decidió prescindir de Capello, dijo públicamente que "no era oportuno para el futuro del Madrid". "Schuster ha tenido sus responsabilidades, pero ha pagado incluso por las que no eran suyas como la planificación deportiva. Se lo querían quitar del medio y lo han logrado con la frase que dijo el domingo", comentaron ayer desde el entorno del técnico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de diciembre de 2008