Nuevo cierre municipal de una discoteca, nueva apertura judicial

El Ayuntamiento clausura Colonial Norte, en Príncipe Pío, por problemas de seguridad, mientras un juez permite abrir a But

Esta vez, sí. La discoteca But, en la plaza de Barceló, volvió ayer a abrir sus puertas con el permiso de un juez, no por su cuenta y riesgo, eludiendo la clausura municipal que ejecutaron el lunes pasado sus dueños. El titular del Juzgado número 29 de lo Contencioso-Administrativo de Madrid ha decidido levantar cautelarmente el cierre de la sala que decretó el día 21 el Ayuntamiento por carecer de licencia de funcionamiento. Es ya el segundo local que ha podido reabrir temporalmente sus puertas por orden judicial, tras la campaña de cierres iniciada por el Consistorio tras la muerte, el 15 de noviembre, del joven Álvaro Ussía tras ser apaleado presuntamente por los vigilantes de la discoteca de Moncloa Balcón de Rosales. El viernes otro juez permitió que la discoteca Macumba, en la estación de Chamartín, reiniciase su actividad de forma cautelar.

"Bienvenidos a todos de nuevo", exclamó un hombre trajeado

Más información

La decisión sobre But se produjo el martes después de que los dueños recurriesen el decreto de cierre del Ayuntamiento. El juez pidió la comparecencia de los responsables del local y de la Junta del Distrito de Centro, encargada del precinto. Ayer ambas partes prestaron declaración, según fuentes jurídicas. En los próximos días habrá una resolución sobre el cierre definitivo o no de la discoteca.

El lunes, los responsables de But decidieron romper por su cuenta el precinto y abrir. Aunque el local volvió a ser cerrado poco después por técnicos de la junta, acompañados de policías municipales.

Anoche dos carteles en la puerta principal anunciaban la reapertura de la discoteca. Dentro, al final de una escalinata, el vestíbulo de entrada era un ir y venir de trabajadores. "Bienvenidos a todos de nuevo", exclamó un hombre alto trajeado mientras pasaba, una a una, las hojas de una agenda. Otro de los empleados, vestido también de traje oscuro, metía prisa a unas jóvenes: "Hay que limpiar las barras que están llenas de polvo, venga, deprisa". Los responsables, sin embargo, rechazaron hacer declaraciones.

Mientras un juez reabría la sala But, el Ayuntamiento precintó una nueva discoteca: Colonial Norte, en el centro comercial Príncipe Pío, un gran local con sala de baile y discoteca, según indicaron ayer por la tarde fuentes municipales. La causa: un informe de la Dirección de Emergencias y Protección Civil, en concreto de Prevención de Incendios, con fecha del pasado martes. En él se recomendaba el cese de la actividad de la discoteca por "deficiencias graves en las dimensiones y condiciones de evacuación de emergencia, así como en las instalaciones de protección contra incendios".

El precinto de la discoteca, con un aforo de 500 personas, no impidió que ayer abriera sus puertas la parte que funciona como restaurante. "Se trata de dos cosas distintas, cada una funciona de manera independiente", explicaron trabajadores de Colonial Norte, que precisaron que anoche no estaba prevista la apertura de la sala nocturna.

Desde la muerte de Ussía, el Ayuntamiento de Madrid ha cerrado ocho locales, la mayor parte por carecer de licencia o no disponer de permisos adecuados para la actividad. El 21 de noviembre precintó La Riviera, MOMA, But y Macumba, si bien los dos últimos han sido reabiertos por un juez. El 25 del mismo mes cerró Top Hat, Randall y Drimagos. A todos ellos, hay que sumar el Balcón de Rosales, a cuyas puertas murió Ussía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 03 de diciembre de 2008.

Lo más visto en...

Top 50