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Barcelona une el carril bici de la Gran Via tras ocho años de espera

La entidades ciclistas critican que el trazado perjudique al peatón

La Gran Via de Barcelona pasará a tener el carril bici más largo de la ciudad -por delante del de Diagonal- con la unión de los dos extremos actuales desde cerca de la plaza de Cerdà hasta Urgell, por el sur, y desde el paseo de Gràcia hasta la Verneda, hacia el norte. En ambos casos son carriles pintados sobre las aceras centrales. De hecho, la unión de los dos extremos estaba prevista en los dos últimos mandatos municipales -más de ocho años-, pero nunca se llegó a ejecutar. Ahora técnicos del área de circulación ponen fecha: enero de 2009. No concreta, sin embargo, el plazo de ejecución.

Todo parece indicar que la salida a la calle de más de 6.000 bicicletas públicas con alrededor de 50.000 trayectos al día ha hecho apretar el acelerador a los políticos y técnicos municipales ante la demanda de más infraestructuras para el bicing y para los más de 40.000 ciclistas con bici particular. En los últimos meses se han abierto dos carriles segregados en Urgell y Vilamarí, y se trabaja para unir la red de Ciutat Vella.

Los trabajos de la conexión de los carriles empezarán después de Reyes

De hecho, los trabajos en la Gran Via para la unión del carril bici ya han empezado a la altura de la calle de Urgell, donde se han colocado los nuevos vados y se ha pintado un pequeño tramo de la continuación del carril sobre la acera del paseo central del lado mar. Sin embargo, el propio Consistorio reconoce que en ese tramo -de algo más de un kilómetro de distancia - hay varios puntos "singulares" por el tipo de cruces y por la densidad del tronco central del Eixample.

Más que singulares son negros, por los giros de los vehículos desde el tronco central de la Gran Vía para acceder al lateral o girar hacia las calles que cruzan. Eso ocurre, por ejemplo, en las intersecciones de Muntaner y Balmes, donde los vehículos que circulan por el tronco central pueden ir hacia la derecha. Uno de los cruces más complicados es el de la plaza de la Universitat, con autobuses en los dos sentidos frente al bar Estudiantil. Los cruces de Rambla de Catalunya y paseo de Gràcia son complicados porque en ambos casos hay rotondas de circulación y porque hay zonas de carga y descarga que dificultan el posible desvío de las bicis para seguir los chaflanes. Fuentes del Ayuntamiento señalan que se están buscando soluciones, como frecuencias semafóricas para las bicicletas en los cruces más complejos. Las mismas fuentes apuntan que los trabajos empezarán a ser visibles una vez que se desmonten los puestos de la feria de Reyes.

La decisión final de enlazar los carriles bici por la acera provoca temor en algunas entidades del sector de la bicicleta, como el Bicicleta Club Catalunya (BACC), que valora el "acelerón" del Ayuntamiento para aumentar las infraestructuras para que la conducción de los ciclistas sea más segura. "Pero siempre que las soluciones sean de calidad y no un zurcido de carriles inconexos, como es el de la Gran Via", explica un portavoz del BACC. Tanto a esa entidad como la Coordinadora de Usuarios de la Bici les preocupa especialmente que los nuevos carriles puedan generar más tensiones con los peatones, algo que parece muy posible en la parte central de la Gran Via desde Balmes, por las motos que suelen estacionar y porque hay varios quioscos de prensa. "Después de la mala experiencia de la Diagonal, no parece muy sensato repetir el carril sobre la acera en el tramo más denso de la Gran Via", apuntaba Albert García, de la coordinadora. Las entidades de la bicicleta defienden, por norma general, que los nuevos carriles bici se hagan sobre la calzada para evitar situaciones de conflicto.

De hecho, ésa parecía ser la alternativa del regidor de Movilidad, Francesc Narváez, que apostaba por utilizar el lateral montaña de la Gran Vïa para un carril bici segregado, posibilidad que ha quedado descartada posteriormente, según señalaron fuentes municipales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de noviembre de 2008