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Medalla para Barreda por su defensa del patrimonio de Toledo

La Academia de Bellas Artes distingue al presidente de Castilla-La Mancha

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, recibió ayer la Medalla de Honor 2008 de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando por su defensa del Patrimonio Histórico, Natural y Cultural y en reconocimiento a sus méritos contraídos en proteger los restos arqueológicos en la Vega Baja de Toledo, una ciudad en la que "el paisaje es cultural", definió Barreda. "Toledo crece y debe hacerlo respetando su mayor tesoro, que es su propio pasado", es decir, "construir sin destruir", añadió.

Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, presidente de la Real Fundación de Toledo, en su laudatio recordó que en la Vega Baja "yacen enterrados los restos y las leyendas de la capital visigoda", que tras Constantinopla fue "la más importante urbe del mediterráneo a partir del siglo VI". Y destacó Marañón cómo ese sueño milenario llegó a su fin "por un proyecto inmobiliario con el que se pretendía mutar su largo letargo en muerte, y hundir cualquier vestigio que quedara del pasado". Por eso, continuó, el elogio a Barreda, "es mucho más profundo que el que se derivaría del mero cumplimiento protocolario, porque brota de la libertad y el convencimiento".

Barreda recibió la medalla de manos del Ministro de Cultura, César Antonio Molina, en una ceremonia a la que asistieron la ministra de Defensa, Carme Chacón; la secretaria de Estado de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo; Emilio Cassinello, del Centro Internacional de Toledo para la Paz; Natalia Figueroa y Concha Velasco, entre otros invitados.

El presidente de Castilla-La Mancha agradeció la concesión de la medalla a Marañón y a los académicos Antonio Bonet, Rafael Canogar, José María Luzón y Alfredo Pérez de Armiñán, de quienes dijo: "No imagino mejores padrinos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de noviembre de 2008