Televisión

El Duque se despide del paraíso

La salida del protagonista deja en el aire 'Sin tetas...'

El reinado de El Duque llega a su fin. Miguel Ángel Silvestre, o lo que es lo mismo, el narcotraficante Rafael Duque no estará en la tercera temporada de Sin tetas no hay paraíso, si es que la serie de Telecinco continúa. A pesar de su éxito de audiencia, con registros de más de cuatro millones de espectadores, no hay nada "todavía cerrado" sobre su continuidad, señala Pepa Sánchez Biedma, directora de Ficción de la cadena privada.

"La decisión depende de los nuevos argumentos que presente la productora [Grundy] y de si la evolución de los personajes es interesante. Entonces, veremos si merece o no la pena seguir", se justifica. "No queremos defraudar a los espectadores", remata. Otras fuentes aseguran que sin el tirón de Silvestre, que quiere centrarse en su carrera cinematográfica, es "complicado que Sin tetas... se prolongue más tiempo".

Telecinco ha preparado dos finales alternativos

Sánchez Biedma reconoce que "la idea inicial" era emitir sólo dos temporadas de una serie que ella considera "novedosa y transgresora". "Ésas fueron las condiciones que se pactaron en su momento con Miguel Ángel Silvestre y otros actores", dice.

En cualquier caso, para mantener "la máxima expectación hasta las últimas secuencias" se han grabado dos finales "de gran carga dramática". "Uno será más esperanzador y habla de la posibilidad de que una persona cambie y el amor triunfe; el otro es más duro", señala Miguel Sáez, coordinador de guiones. En uno de los posibles desenlaces, El Duque intentará sobrevivir a un disparo. Un remate, por cierto, muy similar al que eligió la productora Videomedia cuando el doctor Vilches (Jordi Rebellón) quiso abandona Hospital Central.

Este recurso de preparar dos cierres alternativos, que a Amaia Salamanca (Cata) le parece "original y diferente", ya lo ensayó Telecinco con Médico de familia hace casi once años. Una de las versiones incluía la boda de Nacho Martín (Emilio Aragón) con Alicia Soller (Lydia Bosch). La decisión se hizo a cara y cruz, según anunció el propio Aragón en el rodaje de aquel capítulo. Al final hubo casamiento. Pero entonces Telecinco tenía claro que la serie volvería a la pantalla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 14 de noviembre de 2008.