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Un hombre secuestra a su nieto para conseguir dinero

El detenido exigía 50.000 euros que pensaba gastarse en tragaperras

El secuestro de su nieto le pareció la forma más sencilla de hacerse con 50.000 euros para gastar en las máquinas tragaperras. Jiantuan Y., un hombre de 53 años de origen chino, y su compinche, la mujer Yimei L., de 48 años y de la misma nacionalidad, han sido detenidos y acusados del secuestro del nieto del primero, un bebé de 14 meses, según informó ayer la Jefatura Superior de Policía. Los investigadores descubrieron a los autores debido a las contradicciones en que incurrió el inmigrante chino en su declaración.

La madrugada del pasado 28 de octubre un hombre acudió a la comisaría de Arganzuela. Allí denunció que habían secuestrado a su hijo y al abuelo de éste, que era el encargado de cuidar al pequeño durante el día. La última vez que se les vio fue el 27 de octubre a la una de la tarde, cuando el abuelo, acompañado del niño, se dirigía en metro a la calle de Marcelo Usera para hacer unas gestiones. El denunciante no había sabido nada de ellos hasta la una de la madrugada. Entonces un tío del bebé recibió una llamada de una mujer. Les exigía el pago de 50.000 euros para liberar al pequeño y al abuelo. Anunció que les volvería a llamar y les diría qué tenían que hacer.

La policía inició entonces el protocolo de actuación para casos de secuestros. El tío recibió una nueva llamada a las diez de la mañana de ese mismo día. En esa ocasión, se puso al teléfono el abuelo. Aseguró que el niño y él se encontraban bien, pero que los captores estaban coaccionándole para que consiguiera el dinero del rescate.

La huida del abuelo

A las cinco de la tarde se produjo una nueva comunicación. El abuelo aseguró que había podido escaparse de sus captores, pero necesitaba el dinero cuanto antes para recuperar al pequeño. Los agentes localizaron al hombre y lo trasladaron a dependencias policiales.

Los investigadores del Grupo XII de la Policía Judicial y de la Sección de Secuestros y Extorsiones de la Dirección General de la Policía vieron sospechosa la forma de actuar del abuelo. No colaboraba y caía en frecuentes contradicciones. Eso les llevó a pensar que estaba metido en el secuestro. Una cinta de vídeo de un hotel confirmó sus sospechas. Se había alojado allí junto con una compatriota. En las imágenes se veía el carrito del bebé.

La mujer y el pequeño fueron localizados en Usera, justo cuando ella iba a abandonar al pequeño frente a un mercado. La mujer declaró que el cerebro de la operación había sido el abuelo del niño, ya que quería asustar a la familia y conseguir dinero para jugar a las tragaperras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de noviembre de 2008