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Reportaje:

"No saben lo bueno que es"

Marc Gasol asombra con 27 puntos y 16 rebotes en su cuarto partido

Marc Gasol asestó un contundente golpe de efecto en su cuarto partido en la NBA. Su magistral actuación, con 27 puntos y 16 rebotes, propulsó a los Grizzlies hacia su segunda victoria, frente a los Warriors, por 90-79. Por supuesto, fue la mejor actuación hasta ahora del pívot español en la NBA e incluso superó a las más brillantes en su espléndido último año en la ACB: 18 puntos, 14 rebotes, 3 asistencias, 4 robos de balón y 2 mates contra el Pamesa y 25 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias contra el DKV Joventut.

El 33 de los Grizzlies puede marcar un antes y un después. Su estadística se compara numéricamente a la de algunos de los grandes pívots de todas las épocas. En 1992, Shaquille O'Neal anotó 31 puntos y capturó 21 rebotes ante los Bullets. Desde entonces no se veía algo similar en el cuarto partido de un novato, aunque su caso es diferente porque ya tiene 23 años y experiencia profesional. Las mejores anotaciones de los españoles en la NBA son 44 puntos de Pau Gasol a los Sonics en su quinto año con los Grizzlies y 28 de Navarro ante los Hornets hace un año. Los 27 de Marc se sitúan en el tercer puesto, por delante de los 25 que logró Calderón el domingo ante los Bucks.

Desde O'Neal en 1992, ningún novato tenía unos números tan espectaculares

El partidazo de Marc puede convencer al entrenador de Memphis, Marc Iavaroni, de que el pívot español es capaz de erigirse en uno de los pilares del equipo. Antes del encuentro, Iavaroni había comentado que Marc todavía tenía algunas dudas sobre cuándo podía asumir más responsabilidad en ataque. Ese comentario fue propiciado por el discreto papel de Marc en el anterior encuentro, ante los Bulls en Chicago, en el que sumó tres puntos con una canasta en seis lanzamientos.

Esta vez, se emparejó con el letón Andris Biedrins, con cuatro años de experiencia en la NBA y logró 16 puntos y 22 rebotes. Pero la primera parte del pívot de los Grizzlies fue demoledora y sentó las bases de lo que iba a ser el partido con 20 puntos y 9 rebotes. Iavaroni convino: "Marc ha estado muy sólido en la zona. Hizo un buen trabajo fajándose con Biedrins".

Apodado ya como Baby Jesus o The Tank, Marc respondió a los comentarios previos de Iavaroni: "Siempre he pensado que la defensa te da una gran confianza en el ataque. Para mí no es aceptable dedicarme a jugar sólo al ataque. Estoy preparado para el contacto físico que se emplea en la NBA. Si no defiendo, no soy capaz de anotar". Esa tendencia a lanzar a canasta a discreción es lo que se reprocha al jugador que debe ejercer de líder del equipo, Rudy Gay. El base reserva, Kyle Lowry, elogió a Marc. "No creo que muchos sepan todo lo bueno que es porque con España es un hombre fuerte, pero aquí está demostrando que posee todas las demás cualidades para ser un jugador completo". Con una melena y una barba parecidas y jugando en la misma posición que su hermano Pau ocupó durante sus seis temporadas y media en Memphis, las comparaciones son inevitables. "Yo tengo mi propia identidad", sentencia Marc.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de noviembre de 2008