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EXTRA NAVARRA

Y el prado se hizo hotel

Un canto a la singularidad a través de una gran variedad de hospedajes. Una comunidad pionera en la que la hospitalidad es la ley no escrita más aplicada

Antes de que se inventara el turismo rural, en Navarra (www.turismonavarra.es) ya se practicaba el turismo rural. La comunidad foral fue pionera en ofrecer un tipo de alojamiento de calidad alejado de los grandes centros urbanos, ya fuera en caseríos aislados o viviendas particulares en pequeñas aldeas, para viajeros que buscaban otra forma de conocer el territorio cuando todavía el término casa rural era una entelequia en el resto del país.

Hoy Navarra tiene varias marcas y posibilidades para alojarse en el campo sin renunciar a un estándar de confort. Se puede elegir entre casas rurales de alquiler completo o compartido, en las que se ofrece habitación en viviendas tradicionales situadas en pequeños núcleos urbanos o en pleno campo; agroturismos, que son aquellas casas rurales que aún conservan la actividad agropecuaria; hoteles rurales (www.hotelesruralesnavarra.es), pequeños establecimientos de carácter familiar en el medio rural que ofrecen un trato cercano y casero, y hoteles Nobles del Reyno (www.noblesdelreyno.com), una asociación que engloba a 10 hoteles del medio rural instalados "en edificios catalogados, inventariados como patrimonio histórico o situados en edificios de arquitectura tradicional de la zona, respetando absolutamente los elementos que los definen como singulares en la Comunidad Foral de Navarra".

La Ribera

El sur de Navarra es tierra de llanuras, de grandes espacios abiertos, regados por el Ebro y sus afluentes; la antítesis del paisaje pirenaico del norte de la comunidad. Tudela es su capital. Y el castillo de Olite, su referente histórico.

Una de las opciones más exclusivas de la Ribera es el hotel La Joyosa Guarda (948 74 13 03, www.lajoyosaguarda.com), uno de los Nobles del Reyno, que ocupa una casa palacio del casco histórico de Olite, con 24 habitaciones y una decoración ecléctica que mezcla guiños étnicos con elementos más historicistas de la comarca. El hotel rural Hospedería de Alesves (948 84 56 86) está enclavado en un edificio histórico de la plaza de Villafranca (un antiguo seminario), pero aligera su interior con una decoración vanguardista. Cuenta con 11 habitaciones y un agradable restaurante. Quienes busquen algo más sencillo y original, en Valtierra encontrarán las cuevas Rubén y Anabel (948 83 00 63 y 661 84 67 57; www.lasbardenas.com), un conjunto de casas rurales en cuevas talladas en las arcillas de la ribera del Ebro; un alojamiento fresco, ecológico y a un paso de Las Bardenas.

La Valdorba

Una de las comarcas más desconocidas de Navarra, a mitad de camino del Pirineo y del valle del Ebro. Feudo de templarios, tierra de bosques y de setas en otoño, La Valdorba está formada por pequeños pueblos de casonas de piedra en los que sorprende la paz y el silencio reinantes, aunque están a pocos kilómetros de Pamplona. Es normal que abunden las casas rurales. Si se busca una de alquiler completo para ir en familia, una buena recomendación es la Casa del Arco (647 70 51 04; www.casadelarco.info), en una casa torre de Artarain catalogada como edificio histórico por el Gobierno foral. Se trata de un alojamiento redondo y muy bien equipado con capacidad para ocho personas. En el otro extremo, una decoración con carácter y alejada de los tópicos del interiorismo rural la encontramos en Casa Lakoak (948 72 01 16 y 699 66 41 77; www.casarural-lakoak. com), una casa tradicional de Garínoain construida en 1700, con una de las bodegas más fascinantes de la comarca y con unos interiores de diseño vanguardista y relajante. Más convencional es el palacio de Orísoain (948 72 05 01; www.palaciodeorisoain.com), en la localidad homónima, un antiquísimo palacete rural cuya rehabilitación ha rescatado la laberíntica estructura de estas casas, mitad palacio, mitad fortaleza, y un poquito también de almacén agrícola, con muchos y variados espacios para el huésped moderno. Quienes prefieran recorrer la Valdorba desde un hotel rural, en Barásoain está el hotel Merindades de Navarra (948 75 20 63; www.hotelmerindadesdenavarra.com), otro Nobles del Reyno en el que se ha recuperado un edificio cargado de solera (una casa noble del siglo XV) mediante un interiorismo innovador.

Camino de Santiago

Navarra está íntimamente ligada a la ruta jacobea. El Camino Francés, el más transitado de todos, entra por Roncesvalles y pasa por Pamplona en dirección a Puente la Reina, donde se une otro de los ramales pirenaicos, el Camino Aragonés, que entra en Navarra por Sangüesa. Es lógico que en torno a él proliferen todo tipo de alojamientos, desde modestos albergues para peregrinos al único Relais Chateau de Navarra, el hotel El Peregrino (948 34 00 75; www.hotelelperegrino.com), de Puente la Reina, un capricho creado por la familia Cambero entre las ruinas de una ermita románica a la entrada de esta importante ciudad jacobea. Ofrece 13 habitaciones muy cuidadas, con mucha obra gráfica, lencería de calidad y tonalidades suaves, que ya hubieran querido los peregrinos medievales, además de jardín, piscina y restaurante. También en Puente la Reina, en su calle Mayor, por la que pasa el Camino Francés, está el hostal Bidean (948 34 11 56; www.bidean.com), con 19 habitaciones acogedoras y bien resueltas más un restaurante en las antiguas bodegas. Nobles de Navarra (948 87 75 20; www.hotelnoblesdenavarra.com) es otro hotel rural acogido a la marca de excelencia Nobles del Reyno ubicado en una localidad jacobea, Aibar, pequeña población medieval al paso del Camino Aragonés. Ocupa una de sus muchas casas solariegas, con 11 habitaciones en las que llaman la atención el suelo de barro cocido y algunas de las antigüedades que las decoran. En la pequeña aldea de Arce, a poca distancia del Camino Francés cuando pasa por los bosques pirenaicos de Erro, está el agroturismo Maricruz (948 79 03 76 y 649 21 98 58; www.casamaricruz.com), una de las más auténticas y genuinas casas rurales de la montaña navarra (alquiler por habitaciones).

Pirineos occidentales

Tras el valle de Baztán, los Pirineos se suavizan y los escarpes rocosos van dejando paso a perfiles más suaves y alomados, con bosques de hayas y roble y una impronta marcada por la cercanía del Cantábrico. Por ellos se cuela el río Bidasoa en busca de su desembocadura en el cabo Higuer. Uno de los alojamientos emblemáticos de la comarca del Bidasoa es Donamaria'ko Benta (948 45 07 08; www.donamariako.com), un pionero del alojamiento rural de calidad en la pequeña localidad de Donamaría. Sólo cinco habitaciones, un trato personalizado y exquisito y un restaurante propio donde probar las excelencias de la cocina de la montaña navarra. Otro clásico: el hostal Irigoienea (948 59 92 67, www.irigoienea.com), en Urdax, un hotel rural sencillo pero muy acogedor (como acogedora es la pareja que lo regenta) que aprovecha un edifico del siglo XVIII de arquitectura pirenaica, perfecto para explorar uno de los valles más singulares del Pirineo occidental, fronterizo con Francia. En Vera de Bidasoa, la capital del valle, está el hotel Churrut (948 62 55 40, www.hotelchurrut.com), otro Nobles del Reyno con gestión familiar y una cálida decoración en sus 17 habitaciones.

Aralar, Urbasa y Ultzama

Las sierras de Aralar y Urbasa y los valles de Leizarán, Basaburua y Ultzama forman un corredor verde entre la cuenca de Pamplona y el Pirineo occidental donde crecen algunos de los mejores bosques caducifolios de la comunidad. El viejo tren de vía estrecha del Plazaola, hoy reconvertido en vía verde, recorre buena parte de la comarca. También se encuentra aquí una de las casas rurales más singulares de Navarra, Kaaño Etxea (948 39 60 80 y 685 70 72 77; www.kaanoetxea.com), un caserío de Arrarats, en el valle de Basaburua, cuyas cinco alcobas están ambientadas según las técnicas del feng-shui y la geobiología, además de ofrecer una decoración desenfadada y divertida y buena cocina casera. En Goldaratz existe otro agroturismo donde experimentar en primera fila la vida del campo navarro; se llama Etxeberri (948 50 32 38, www.goldaratz.com) y ofrece dos apartamentos de alquiler completo con cuatro plazas cada uno y posibilidad de participar en las tareas agrícolas de cada temporada. Otra opción para quienes busquen tranquilidad pero con servicios de hotel es Peruskenea (948 50 33 70; www.peruskenea.com), un hostal con nueve habitaciones en un paraje natural a las afueras de Jaunsaras, en el valle de Basaburua, con restaurante para alojados en el que suelen tener buena cocina casera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de noviembre de 2008