Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Unas protestas que se propagan

El otoño caliente en la enseñanza amenaza con prolongarse hasta el invierno. Los actos y protestas contra la política educativa del Consell se propagan y se van sucediendo casi de manera espontánea. Anoche alumnos, profesores y padres del instituto Lluís Vives de Valencia protagonizaron un nuevo encierro contra la "perjudicial" política educativa del Consell y advirtieron de que las movilizaciones "no son cosa de un día". Hoy se celebrará una asamblea en este instituto de Valencia para fijar y concretar un nuevo calendario de movilizaciones, al igual que en el Cavanilles de Alicante y en el Politécnico de Castellón.

Ayer al mediodía, centenares de estudiantes salieron a la calle en Valencia exigiendo la dimisión del consejero de Educación, Alejandro Font de Mora, por el "caos desatado" por obligar a impartir Ciudadanía en inglés. Bajo el lema Que la crisis la paguen los ricos, no la educación pública, se congregaron unos 5.000 jóvenes, según el Sindicato de Estudiantes.

Las plataformas en defensa de la Enseñanza Pública están recibiendo "decenas" de peticiones de profesores de Alcoi, Altea, Villena o Alicante dispuestos a impartir sus clases en el patio para "solidarizarse" con los compañeros obligados a impartir Educación para la Ciudadanía en inglés, una acción que "está abierta a todos los profesores y no sólo los afectados por esta asignatura", recuerdan en un comunicado los miembros de la plataforma.

Las movilizaciones, lejos de amainar tienden a prolongarse: el sector educativo medita convertir la concentración del próximo día 27 en Valencia en una manifestación. Y anoche, en Alicante, la Plataforma en Defensa de la Escuela Pública anunció "encierros y caceroladas" en los centros en la primera semana de noviembre y una concentración frente al edificio Prop de la Generalitat en Alicante para la segunda semana de noviembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de octubre de 2008