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Reyal logra un respiro al posponer tres años el pago de la deuda

La inmobiliaria cierra con 51 bancos la refinanciación de 3.000 millones

Tras meses de complejas negociaciones, Reyal Urbis cerró ayer un acuerdo que le permite mirar con algo de tranquilidad los próximos tiempos. Sus 51 bancos acreedores, comandados por el Santander y Banesto, accedieron a refinanciar una deuda de 3.006 millones de euros. Gracias a este acuerdo, la inmobiliaria dispondrá de tres años para recuperarse de la complicada situación en la que se ha quedado tras el hundimiento del sector. Hasta octubre de 2011 sólo tendrá que abonar los intereses del crédito milmillonario que pidió en 2006, en pleno boom del ladrillo, para financiar la absorción de Urbis por Reyal.

La Bolsa reaccionó con indiferencia al acuerdo en un día de fuertes subidas

El pacto afecta a dos terceras partes de la deuda total de la inmobiliaria

El acuerdo se cierra una semana después de que el presidente Zapatero anunciara la concesión de 100.000 millones de euros en avales con los que enjuagar las necesidades de liquidez de la banca. El Gobierno pretendía así acabar con la sequía crediticia que amenaza con asfixiar a no pocas empresas. Tanto Reyal como algunos de los acreedores niegan que el acuerdo de ayer esté relacionado con esta iniciativa "Llevábamos varias semanas perfilando los últimos flecos del pacto. Lo importante era no dejar caer a una empresa tan importante como Reyal y no provocar un efecto dominó en el sector", señalan fuentes cercanas a las negociaciones. "Lo que ha logrado el plan del Gobierno es que no cunda el pánico en la banca, y que no se frustren operaciones como ésta, que ya estaba casi cerrada", apuntan otras fuentes.

El acuerdo "formal y vinculante" de ayer se parece al que llegó Martinsa-Fadesa hace menos de medio año. El pasado mes de mayo, la promotora de Fernando Martín arrancó a medio centenar de bancos el compromiso de refinanciar una deuda de 4.000 millones. Pero entonces las buenas noticias duraron poco, ya que la primera promotora de España no pudo cumplir uno de los requisitos fijados en el acuerdo de refinanciación -la concesión de un préstamo de 150 millones por parte del Instituto de Crédito Oficial-, lo que precipitó su declaración voluntaria de concurso de acreedores.

Reyal Urbis ha pactado la refinanciación de dos terceras partes de su deuda total, que asciende a 4.521 millones, con un vencimiento final a siete años. Además, obtiene dos líneas de crédito adicionales. La parte del león de este acuerdo se la llevan los casi 2.400 millones que la inmobiliaria controlada por Rafael Santamaría debe por la compra de Urbis. La siguiente partida la forman los más de 430 millones del crédito sindicado suscrito por Urbis en 2005. El resto, hasta llegar a los 3.006 millones, se explica por las pólizas de crédito bilaterales (155 millones), pólizas de aval (28 millones) y pagarés (15 millones).

La inmobiliaria ha unificado los términos de los contratos de financiación en un único documento, que retrasa hasta octubre de 2011 el plazo de la primera amortización. Asimismo, ha otorgado garantías adicionales, incluyendo prendas sobre derechos de crédito y participaciones de determinadas sociedades de Reyal, así como hipotecas sobre activos inmobiliarios.

En cuanto al retraso de los plazos de amortización, la inmobiliaria explicó que el acuerdo establece mecanismos de amortización semestrales, hasta octubre de 2015, cuando realizará el último pago correspondiente al 40% de la deuda refinanciada (unos 1.202 millones).

Este acuerdo persigue dotar a Reyal de la "estabilidad financiera y operativa necesaria para adaptarse al momento actual y garantizar la continuidad a largo plazo", según su presidente, Rafael Santamaría. La compañía también recordó que ha llevado a cabo una desinversión en suelos de uso residencial y para promociones por un importe de 1.981 millones de euros en los últimos meses, lo que le ha permitido reducir su deuda financiera neta de 6.045 millones a 31 de marzo de 2008, hasta los 4.521 millones a 15 de octubre.

Desde la fusión entre Reyal y Urbis, la empresa sólo ha registrado pérdidas. A pesar de la ayuda de 312 millones de euros que le concedió Banesto el pasado mes de julio para vender viviendas que de otra forma no lograba colocar, la firma que preside Santamaría acabó el semestre con unas pérdidas de 331,7 millones.

Los mercados reaccionaron con frialdad a las noticias que la inmobiliaria remitió a primera hora de la mañana a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. En un día en el que el Ibex subió casi un 3%, las acciones de Reyal se mantuvieron estancadas en los 6,35 euros en los que comenzaron la sesión. Y ésta no es una buena señal para unos títulos que en menos de cuatro meses se han depreciado casi una tercera parte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de octubre de 2008