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Touriño reclama la gestión de la cuenca Miño-Sil y descarta más embalses

El presidente afirma que la actual explotación de los ríos gallegos es "suficiente"

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, anunció ayer el inicio de los trámites para solicitar al Gobierno central la "encomienda de gestión" de la cuenca hidrográfica Miño-Sil a la comunidad gallega, y se comprometió a que no se autorizará la construcción de nuevos embalses en ninguno de los ríos de Galicia. Touriño salía así al paso de la información del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino en la que reconoce que está tramitando seis licencias para 15 embalses, sólo 11 días después de que el Parlamento aprobara por unanimidad la paralización de las concesiones.

La fórmula de la encomienda de gestión permite un trámite ágil, porque se realiza mediante la firma de un decreto del Gobierno central que atribuiría a la Xunta la administración de la cuenca del Miño-Sil, que se uniría a las competencias que ya ejerce en la cuenca Galicia Costa. Pérez Touriño justificó esta petición por la necesidad de "unificar criterios" de gestión de las cuencas. El ministerio aseguró ayer en un comunicado que los informes de las comunidades autónomas son "muy tenidos en cuenta" antes de aprobar nuevos aprovechamientos, y recordó que la formulación de declaraciones de impacto ambiental le corresponde por "obligación legal".

Touriño, mientras, anunció que la Xunta "no va a permitir bajo ningún concepto" la instalación de nuevas centrales hidroeléctricas en los ríos, porque ya hay "un nivel de explotación suficiente". En ese sentido, apuntó que la posición de la Xunta es "preservadora" y subrayó que Galicia tiene las "bases de blindaje y protección frente a las peticiones de nuevas instalaciones".

Así, recordó que el Consello de la Xunta aprobó el pasado mes de diciembre un plan director de actuaciones en la Red Natura y existe un compromiso para ampliarlo hasta 2010. También mencionó la aprobación, en mayo de este año, de la declaración de paisaje natural protegido para el cañón del río Sil.

"Nuestros informes, vinculantes, son y serán negativos en relación con las solicitudes que se hagan en sede del Gobierno para nuevas instalaciones", insistió Touriño. De hecho, según explicaron fuentes de la Consellería de Medio Ambiente, en lo que va de año se han informado negativamente unas veinte peticiones y seguirán sin ser autorizadas las solicitudes para nuevos aprovechamientos, ampliaciones o mejoras que tengan repercusión medioambiental.

No obstante, el Gobierno central está tramitando seis licencias para 15 instalaciones hidroeléctricas en la cuenca Miño-Sil que suman una potencia de 1.500 megavatios, según informó el ministerio en respuesta a una pregunta del senador del BNG Xosé Manuel Pérez Bouza. La diputada nacionalista Olaia Fernández presentó ayer en el Congreso una proposición no de ley en la que insta al Gobierno a paralizar los nuevos aprovechamientos hidroeléctricos. La petición de la encomienda de gestión sobre esta cuenca persigue que no se autoricen nuevos aprovechamientos, como ya se ha hecho en la cuenca Galicia Costa, aunque por el momento el ministerio ha informado en línea con el rechazo de la Xunta a nuevos embalses.

La Confederación Hidrográfica Miño-Sil fue creada recientemente en Ourense y desarrolla la gestión hidráulica de 20.000 kilómetros cuadrados repartidos en seis provincias, concretamente las de Ourense, Lugo, Pontevedra, León, Zamora y Asturias. La Xunta argumenta para reclamar la encomienda de gestión que el 90% de la cuenca discurre por Galicia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de octubre de 2008