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Entrevista:JOSÉ MARÍA FIDALGO | Secretario general de Comisiones Obreras

"Soy bastante más 'heavy' que 'hippy"

Pregunta. El martes se celebró el Día del Trabajo Decente. ¿Usted lo tiene?

Respuesta. Afortunadamente, sí. Y trabajo mucho.

P. No me diga que 65 horas semanales.

R. Y más. De ocho de la mañana a nueve, a veces diez de la noche. Pero no ficho. Ni me pagan por horas. Salgo barato.

P. ¿Se hizo sindicalista porque como médico no vendía una escoba?

R. Creo que no. Como médico, me gustaba mucho lo que hacía, y no lo hacía mal. Me dio este punto porque yo soy de la quinta de la transición, y nos movíamos contra la dictadura. Mi primer ejercicio sindical fue en la huelga de los MIR del año 74.

P. Sesenta años. ¿Se percata de que es perfectamente prejubilable?

R. Espero que no, porque hay trabajos bonitos, uno los puede hacer, y el salario siempre es más alto que la pensión.

P. Como traumatólogo, ¿ve más fractura de huesos a Rajoy o a Zapatero?

R. En este momento no lo sé. Digamos que Zapatero ha recibido el impacto de la crisis en el candelabro, tiene los pies en el candelabro y está derecho; y Mariano ha tenido otras crisis. Yo le dije un día, tras el último congreso, que creo que le han centrado a hostias.

P. ¿Y eso cómo se escayola?

R. Anda bien.

P. En su sindicato hay quienes le consideran un blandito.

R. ¿Blandito? Me han llamado cosas más duras, pero blando, blando...

P. ¿Nadie le dice que tendría que echarse un poco más al monte?

R. Los que lo dicen no suelen ser sindicalistas, precisamente. Suelen ser personas a las que les gustaría que zarandeáramos al que está en el candelabro. Eso también ocurría cuando Cándido y yo firmábamos acuerdos con el del candelabro anterior.

P. Piensa que en el congreso de diciembre le van a hacer todos la ola.

R. No lo sé. Nuestros congresos son siempre discusiones muy abiertas.

P. ¿Es cierto que los altos lo tienen todo en proporción?

R. Pues yo soy alto y no tengo mucho dinero, ni un piso en proporción, ni las puertas en proporción... Y los pies los tengo bastante pequeños.

P. Pensaba en su laringe.

R. Seguro que es más larga que la suya. Y está estropeada, porque hablo mucho, y fumo.

P. ¿Qué haría si le nombraran ministro de Hacienda?

R. No me lo imagino. Pero creo que lo que está haciendo Solbes es difícil de superar en términos positivos. Me parece que tiene oficio y cachaza. Y hay que tenerlo con la que está cayendo.

P. ¿El Gobierno es de izquierdas?

R. Yo creo que sí.

P. Dice que ZP maneja muy bien los símbolos. ¿Es todo foto?

R. No, no. Qué va. Yo creo que transmite mucha simbología ideológica. Comunica con un sector muy importante de la ciudadanía que se considera de izquierdas, lo cual no quiere decir que lo sea.

P. De los instrumentos de una orquesta, ¿cuál le gustaría ser?

R. Instrumento, ninguno. El director.

P. No se corte. El primero de la clase. El que más manda.

R. Siempre tuve muy buenas notas cuando iba a clase. Pero nunca he sido el que más manda. A mí me gusta influir, más que mandar.

P. ¿No manda nada?

R. Mandar, bastante menos de lo que la gente piensa; influir, todo lo que puedo.

P. Imagínese de trovador. ¿Subiría antes por las trenzas de Solbes o por las de Montoro?

R. De trenzas y adornos capilares, ninguno de los dos anda muy abundante. Y, desde luego, aunque Montoro es amigo mío, no me da para una subida.

P. "En el orden de mis 10 primeras preocupaciones no está mi futuro en Comisiones Obreras". ¿Qué lugar ocupa?

R. Tengo preocupaciones más fuertes, como la situación nacional e internacional de la economía, la falta de gobierno en Europa, la escasez de liderazgos morales en el mundo...

P. Es usted Teresa de Calcuta. ¿Nada personal?

R. Sí, hombre: tengo preocupación porque estén bien mis amigos, por ejemplo. A mí la vida no me ha ido mal. Me considero afortunado. Y es difícil pensar en los demás sin pensar en uno mismo. Pero yo, de Teresa de Calcuta, cero por ciento. Soy bastante más heavy que hippy.

P. Se encuentra heavy.

R. Me gusta la acción, porque no soy blando. Ser dialogante o mesurado está bastante más cerca de la radicalidad que ser vocinglero.

P. ¿Le es más fácil negociar con la patronal o con su mujer?

R. Con mi mujer no he firmado más que en el libro del juzgado cuando nos casamos y la declaración de la renta; con la patronal, nada en un juzgado, y, desde luego, no firmo la declaración de la renta. No fastidie.

P. ¿De qué se disfrazaría, en caso de necesidad?

R. Pues en este momento, de cazafantasmas.

P. ¿Los trabajadores podrían vivir sin usted?

R. Seguramente. Es más: alguno posiblemente preferiría vivir sin mí.

Perfil

Tiene 60 años y es todavía más largo por dentro que por fuera. Dice que cada vez aprecia más estar en casa, y que le gusta mucho leer, oír música, pasear por el monte y comer arroz con leche. De chaval leía las aventuras de Roberto Alcázar y Pedrín, El Capitán Trueno y El guerrero del antifaz. Ahora, se ve más en el capitán Haddock de Tintín. Le gusta el mar, y le caen bien los piratas, "aunque no los del Índico, que son posmodernos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de octubre de 2008

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