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EXTRA PAÍS VASCO

Caballitos rupestres

En Ekain, Zestoa, la belleza ecuestre se puede admirar desde el mes pasado en una réplica de la cueva

No han transcurrido ni tres meses desde su declaración por la Unesco como patrimonio mundial (el pasado 13 de agosto), cuando la réplica de la cueva de Ekain se dispone a tener un protagonismo estelar en el País Vasco. El yacimiento está en la localidad guipuzcoana de Deba, entornomontañoso de piedra caliza en el que se cuentan más de medio centenar de cuevas naturales. No sin polémica, el duplicado se acaba de inaugurar en Zestoa-Cestona, que comparte con Deba el valle de Sastarrain. Al recinto se accede a pie pasando por el agraciado puente del siglo XVI y bordeando el palacio Lili.

El arqueólogo Jesús Altuna, director del proyecto, señala que Ekain "se ha beneficiado de un barrido de láser que le otorga una fiabilidad nunca vista a esta réplica". La escenografía se compone de una capa mineral con soporte de poliéster, y las pinturas, copia exacta en un 80% de las paredes decoradas, fueron encomendadas a Renaud Sanson, artífice de la reproducción de Lascaux, con las mismas técnicas y materiales utilizados hace 13.000 años. Del edificio se encargó el arquitecto José María Alberdi.

Lo que los bisontes a Altamira, lo que los toros a Lascaux, son los caballos a Ekain. Nos encontramos ante "el conjunto de caballos más bello del arte franco-cantábrico", según André Leroi-Gourhan, máxima autoridad en la materia. Son cuadrúpedos fuertes, de crin corta y enhiesta, muy parecidos a los actuales caballos de Przewalski. Otras figuras de gran tamaño representadas son una osa descabezada con su retoño y algunos bisontes.

En Ekain se quiso recrear un ambiente intimista, con la sala en penumbra y las luces iluminando pinturas, oseras, un estanque al paso de los visitantes, en número de no más de veinte.

Sonidos de goteo

Esta inmersión en el arte parietal, de media hora de duración, se aparta de los cánones establecidos. El mismo recorrido se realiza en dos ocasiones: la primera vez, en medio de un silencio sólo roto por sonidos de goteo (como en la original), incitando al visitante a descubrir todo género de detalles; la segunda rotación se hace desde el conocimiento aportado por el guía y un vídeo.

Las ideas no fosilizan, razón de que la cueva siga guardando múltiples enigmas. ¿Por qué los caballos miran en dirección a los osos? ¿Las flechas insertadas en algunos de ellos buscan la magia de la caza, o se trata en realidad de figuras totémicas? (los équidos no formaban parte de la dieta de sus moradores). Y, sobre todo: el bloque de piedra con forma equina a la que una mano anónima talló el orificio nasal, ¿fue el desencadenante de todo? Las respuestas esperan en Ekain.

» Ekain (943 86 88 11; www.ekainberri.com). Es aconsejable reservar la entrada por teléfono o a través de la página web. Precio, 5 euros. Entradas (de 20 personas), cada hora en punto de martes a viernes de 10.00 a 18.00; fines de semana hasta las 19.00. Lunes, cerrado.

Más propuestas e información práctica en la Guía del País Vasco de EL VIAJERO

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de octubre de 2008