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Reportaje:

La crisis sacude la Premier

La federación inglesa alerta del "peligro terrible" y pide control salarial

La Federación Inglesa (FA) y la UEFA han dado los primeros toques de atención sobre la repercusión de la crisis financiera mundial en el fútbol. Lord Triesman, el presidente de la FA, llegó a calificar ayer de "peligro terrible" la situación del fútbol inglés ante las turbulencias económicas. Y justificó su temor con cifras: la deuda global de los clubes asciende a 3.856 millones de euros, de la que un tercio corresponde a los cuatro más importantes, Liverpool, Chelsea, Arsenal y Manchester United.

"La crisis afecta al fútbol como a cualquier otra actividad, y tiene las mismas dificultades ante el crédito bancario", admite Francisco Roca, director general de la LFP (la patronal de clubes españoles) que eleva a 2.000 millones la deuda de los equipos en España. "No es una cifra preocupante", aclara; "porque hay que valorarla en función de los ingresos. Y en los dos últimos años, sólo en derechos audioviduales, los clubes han pasado de ingresar 400 a 600 millones".

Sin embargo, los grandes ingresos televisivos de la Premier -bastante mayores que en la Liga española-, no han servido para apagar las alarmas en las islas. "El volumen de endeudamiento es demasiado grande", indicó Triesman, que instó a fijar un límite salarial en la Liga más glamourosa de Europa, al estilo NBA. "Ayudaría a controlar la deuda, pero perjudicaría al país que lo aplica... si el resto no imita la medida", apunta Roca. La crisis crediticia ha provocado que el Liverpool paralice las obras de su nuevo estadio. "Tal y como está ahora el mercado financiero, es muy arriesgado embarcarse en grandes construcciones", dijo Rick Parry, director ejecutivo de los reds.

Crisis del West Ham

Por otro lado, el desembarco de multimillonarios en Inglaterra, alineando sus finanzas al destino de los clubes, ha provocado, por ejemplo, que el West Ham -su dueño, Bjorgofur Gudmunsson, vio cómo la justicia intervenía el martes el Landbanski, el segundo banco islandés, del que posee un gran paquete accionarial-, admitiese que está obligado a vender jugadores para reforzar en enero la plantilla de su nuevo técnico, el italiano Zola.

La UEFA no ha querido dejar correr el problema. Y ayer, David Taylor, el secretario general del organismo, calificó de "absolutamente posible", que los clubes fuertemente endeudados pudiesen ser excluidos de los torneos europeos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de octubre de 2008