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Entrevista:BIMBA BOSÉ | Empresaria, modelo y cantante

"Me gusta que me dominen"

Pregunta. Desfiló en Madrid Fashion Week. ¿No es un poco talludita para la pasarela?

Respuesta. A que sí... Pero a mí me encanta. Yo me veo estupenda y supersana en comparación a todas las demás. Y no me cuido nada. Me como todo y estoy superansiosa. El disco, que sale ahora, me da mucha hambre.

P. ¿Esto de meterse a cantante es un caprichito?

R. Me han liado totalmente. Se juntaron muchas cosas y convergieron los planetas para que me decidiera por cantar y componer.

P. ¿A uno le da así, por los gorgoritos, en cuanto se enfilan los planetas?

R. David Delfín nos pidió hacer la música para uno de sus desfiles. Luego, teníamos varias canciones, David, Diego [su marido] y yo. Al principio me negaba totalmente, pero me mataba la curiosidad. Yo canto, y canto mucho, en la ducha, en casa.

P. ¿Serán los genes?

R. Los genes aportan bastante, pero también el entorno. Estar rodeada de gente que se dedica a eso. ¿Se imagina que al final hubiera sido oceanógrafa? Que también podría haberlo sido, porque mi padre es buzo.

P. ¿Cuál de sus genes es el más juguetón?

R. Creo que el que me aporta Miguel, porque es el de divertirse.

P. La califican de andrógina, como a Estefanía de Mónaco. ¿A usted también le van los domadores y los guardaespaldas?

R. Sí, me van mucho los uniformes. Me gusta un hombre hecho. Y derecho. Y me gusta que me dominen. Puedo tener un aspecto como muy fuerte, pero luego soy un gatito.

P. ¿Es de mucho cuero y estricta disciplina?

R. Tampoco es eso [ríe]. Me gustan más las cosas suaves.

P. ¿Y eso de que trabaja para ser muy mujer?

R. Es que me estoy construyendo como una mujer. Creo que tengo todavía muchas cosas de niña y de adolescente, que tengo que pulir y limar.

P. Dijo que de mayor quería ser como su abuela Lucía. ¿Y del torero, nada?

R. La chispa del humor y de la gracia la tenía él. Quizá por eso he mencionado que venía de Miguel, porque se parece muchísimo a él. Me llamaba Bambolina, y era divino. Un tocón. Estaba todo el día achuchándote.

P. Ya. Pero usted lo del toro lo lleva peor.

R. Me encantan los animales y soy bastante pacífica. Respeto todo el arte que tiene, pero me interesa mucho más el animal en el campo.

P. Musa de David Delfín. ¿Qué es ser musa?

R. No tengo ni idea, la verdad. David y yo nos reímos mucho de eso. En realidad soy una mascota, no una musa. Me han hecho hacer de todo: desde mensajería a coser un botón.

P. De pequeña era rebelde y caprichosona. ¿Y un puntito pija?

R. Puede que sea más pija ahora. Y vivo en un barrio superpijo. Pero soy bastante brutita y salvaje a la vez. Eso lo compensa.

P. ¿Cómo dejaron escapar de la familia a un macizo como José Coronado?

R. Ya, ¿eh? Está estupendo. Cómo se conserva y qué guapo está. Le tenemos a mano, de todas formas. Y, además, tenemos a su hijo Nicolás, que es muy buena mezcla.

P. "Nunca he conseguido conservar una amistad femenina". Mal rollo.

R. Bueno, ahora estoy empezando a apreciarlas. Tengo una amiga, Isabel, que es la que mejor conservo en la distancia.

P. ¿De qué sufre con las mujeres: competencia, celos, descoloque?

R. Yo creo que es una mezcla de todo: envidia, celos, falta de entendimiento y de complicidad.

P. Dedica el tiempo libre al psicoanálisis. ¿Está muy necesitada?

R. Le dedico una o dos horas a la semana; y no es que esté necesitada, sino que creo que es necesario para poder expresarme, vivir, respirar. Me resulta interesante conocerme, porque me engaño constantemente.

P. ¿Por qué los futbolistas la vuelven del revés?

R. El sudor, la tersura de sus músculos... Es que me gusta mucho el hombre deportista, el hombre-hombre. También me gustan los chavalillos jovencitos, tiernos.

P. La noto un poco pervertida.

R. Totalmente. Pero de momento no lo consumo. Igual me da por ahí a los 50 años.

P. ¿La siguen llamando Bimba [niña] porque tiene complejo de Peter Pan?

R. Total. Insisto además mucho en eso. Pero Bimba es un nombre, una marca. Aunque yo no quiero crecer todavía. Creo que es importante mantener el contacto con el niño que hay en uno.

P. ¿Y si se le aparece el Capitán Garfio?

R. Me voy con él a tomar unas copillas. Pero de momento no se me ha aparecido ninguno.

Perfil

Tiene 33 años y una hija, y saca su primer disco con su grupo, The Cabriolets. Le encanta el dibujo -pinta al acrílico-, así como escuchar música, navegar por Internet y escribir. Aprendió a cocinar con su tío Miguel y su abuela Lucía, y confiesa perderse por las comidas vasca, italiana y mexicana. El punto Imelda Marcos se lo da su locura por los zapatos: acaba de llamar a un carpintero para ampliar el armario donde los guarda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de octubre de 2008

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