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Del escaño a la cadena de montaje

El ex senador andaluz José Cabrero vuelve a Santana tras 18 años en la política

La política tiene en muchas ocasiones un curioso camino de ida y vuelta. Lo ha experimentado José Cabrero Palomares que, tras 18 años en primera línea de fuego en el ámbito público, se reincorporó ayer a su puesto de trabajo en la factoría Santana Motor de Linares (Jaén), de donde era metalúrgico en excedencia. Cabrero ha cambiado el traje por el mono azul de Santana, que se enfundó antes de reencontrarse con los viejos compañeros en la cadena de montaje de los vehículos Aníbal y Jimny.

El político pasará a cobrar 2.000 euros en la Cámara a 1.700 en la fábrica

Y lo ha hecho en un escenario muy distinto al que él dejó en 1990, con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planeando sobre más de la mitad de la ya exigua plantilla, sobre todo si se compara con los más de 3.000 operarios que había entonces.

"¡Vaya época que has elegido para volver!", le decían con sorna antiguos santaneros que se acercaban a saludarlo.

José Cabrero fue durante las dos últimas legislaturas el único diputado autonómico que Izquierda Unida tuvo por la provincia de Jaén, además de senador por elección de la comunidad autónoma. Su adscripción al sector crítico Convocatoria por Andalucía, liderado por Concha Caballero, lo dejó fuera de las listas en las elecciones del mes de marzo. Casualidad o no, lo cierto es que tras su marcha IU perdió el escaño por Jaén que mantenía desde el inicio del proceso autonómico. También fue concejal en su pueblo, Ibros, secretario provincial del PCA y coordinador provincial de IU durante siete años.

"La vuelta a Santana era la salida más coherente que tenía", comentaba ayer Cabrero en un breve receso de su jornada laboral, que inició a las seis de la mañana. "Yo nunca he asumido que la política era mi profesión; quien asume eso hará todo lo posible por no salirse de ella, como vemos todos los días". Al haber estado ocho años como diputado, ha percibido una cesantía del Parlamento equivalente a ocho meses (un mes por año). Va a pasar de cobrar un salario neto de unos 2.000 euros como parlamentario (tenía que abonar una cuota a Izquierda Unida, según los estatutos de la federación) a los 1.700 euros que percibirá en Santana. También podría verse excluido del cobro del subsidio de desempleo en caso de que se vea afectado por el ERE de la compañía, porque los diputados no cotizan por ese concepto.

De 52 años de edad, casado y con dos hijas, Cabrero permaneció en Santana desde 1975 a 1990 en su primera etapa.

Ahora vuelve al lugar que frecuentó como político y sobre el que han versado muchas de sus iniciativas parlamentarias. "En una ocasión, durante mi intervención, se paró el pleno por un revuelo provocado por los trabajadores de Santana", recuerda el ya ex diputado, que fue un fiel aliado de los sindicatos y los trabajadores en las luchas mantenidas años atrás para mantener la actividad industrial en la fábrica de Linares.

Quizá por ello se ve con autoridad para opinar sobre la nueva crisis que pende sobre la factoría automovilística. Eso sí, aún habla como si su señoría hubiera tomado la palabra en el Parlamento de Andalucía: "Debe haber una clarificación del proyecto industrial para diversificar Santana, pero es fundamental que se mantenga la producción de vehículos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de octubre de 2008