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Urgell estrena un carril bici que 'desaparece' en dos tramos

La calle de Urgell de Barcelona estrenó ayer "oficialmente" -asistió el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y el edil de Movilidad, Francesc Narváez- un nuevo carril bici segregado en calzada que nace en la plaza de Francesc Macià y muere en el Paral·lel. Pese a ser una de las nuevas vías, ya nace de forma interrumpida. Por arriba, entre la calle de València y Mallorca el carril bici desaparece de la calzada y los ciclistas se ven obligados a circular por la acera de la izquierda, donde se ha pintado en el suelo un carril provisional. Narváez justificó esa anormalidad porque se tiene que hacer un depósito pluvial de forma "inminente". Sin embargo, fuentes del Consistorio no lograron concretar cuándo se inician esas obras, más allá de que se harán entre 2008 y 2011.

El otro tramo que se ha concluido de forma provisional del carril bici de Urgell es el que pasa al lado del mercado de Sant Antoni, desde Manso a Tamarit. Pero con más riesgo para los ciclistas. En este caso porque se ha trazado una línea de pintura en la calzada y no las piezas de caucho que segregan el carril del resto del tráfico.

Así, el carril bici discurre al lado de los coches estacionados en el lado izquierdo de la vía y se ve interrumpido por un espacio -señalizado con unas líneas blancas de desconocido significado- de salida de los camiones del mercado. Narváez justificó ese sistema por las obras del mercado de Sant Antoni, ya que a esa altura se instalará la carpa provisional a partir del año próximo.

Algunas entidades de la bicicleta, como Amics de la Bici y el Bicicleta Club Cataluña (Bacc), han criticado que un carril nuevo ya tenga, desde el principio, dos zonas acabadas de forma provisional. Y también se muestran críticas por la lentitud de los trabajos de puesta en funcionamiento de los carriles.

De hecho, en mayo pasado, el Consistorio anunció que en cinco meses la ciudad contaría con 28 kilómetros de carril bici nuevos. En realidad, 14 por cada sentido. De aquella promesa, sólo se han ejecutado una parte mínima: 2.650 metros de Urgell, 800 metros de Consell de Cent entre Urgell y Vilamarí; 250 metros en Nàpols, entre Provença y Diagonal, y otros 350 metros en Sicília, entre Provença y Diagonal. Es decir, unos 8 kilómetros, cuatro en cada dirección.

El resto, en su gran mayoría, ni se han iniciado. Como el proyectado en la calle de Provença, de punta a punta, de la plaza de los Països Catalans a la calle de Fontova. O el enlace de los carriles de las aceras de la Gran Via. Preguntado sobre si hay fecha para este último, un portavoz municipal dijo que depende de la reforma de la Gran Via. La fecha de esa reforma no fue facilitada a este periódico.

Esa lentitud en la ejecución de los carriles proyectados junto con algunas decisiones, como no prever espacio para un carril bici en la Via Laietana cuando se reforme, también es motivo de críticas por las entidades de la bicicleta. Entienden que un número de desplazamientos diarios no inferior a los 80.000 -40.000 del Bicing más otros tantos de las bicis particulares -son merecedores de políticas más eficaces por parte de la Administración, para evitar los conflictos entre ciclistas y peatones y para dar más seguridad a los ciclistas en la calzada. Son unas críticas que, en cierto sentido, son compartidas por algunos grupos de la oposición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de septiembre de 2008