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Crónica:VUELTA 2008 | 15ª etapa

El día del jubileo

David García sorprende a sus compañeros de escapada y da el primer triunfo al Xacobeo

Lo que Contador le negó al bravo Mosquera en Fuentes de Invierno (donde no es extraño que nieve en mayo, como recordaba el domingo un lugareño), se lo dio la carrera ayer al inteligente David García. Fue algo así como el jubileo ciclista tras el gran camino de Santiago por tierras asturianas. Mosquera lo intentó el domingo por redaños, eliminando rivales hasta que topó con dos lapas pegajosas, Contador y Leipheimer, que al parecer no habían comido lo suficiente y le arrebataron el bocadillo. Ayer era otro día, un día de carreteras sinuosas entre Cudillero y Ponferrada, con las piernas cansadas. Una invitación a disfrutar de los lunes al sol. Y qué mejor manera de hacerlo que permitiendo una escapada de 17 corredores, ninguno peligroso, en la que estaban representados todos los equipos menos Astana, obviamente, Milram, Crédit Agricole y Andalucía, quizás cascados.

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Vayan, vayan ustedes, les dijo el pelotón, abriendo camino, que a nosotros, si llega el caso, ya nos lo abrirá la Guardia Civil. Y se fueron. El mejor situado era David García Dapena, del Xacobeo, a más de 26 minutos. Nada que objetar. Un grupo de buenos meritorios que trasladaban la posible tensión del pelotón unos kilómetros más adelante en la lucha particular de estos ciclistas que avistaban la posibilidad de engordar o de estrenar su currículo. El único momento extraño fue cuando Contador se fue al suelo en una caída insulsa. Verle pedir asistencia y tomarse un analgésico contra el dolor fue el único momento tenso de la carrera.

La trisca, que dicen los ciclistas, estaba un cuarto de hora más adelante. Estaba claro que aquellos muchachos iban a compartir la aventura hasta que la adrenalina desbordase su pecho. Por allí andaban tipos avispados como Arroyo, Zandio o Arrieta, percherones como Nuyens, Astarloza o Ignatiev, sprinters como Gilbert o Tiralongo. Demasiados peligros como para no jugarse la partida. Y a falta de emociones fuertes, los chicos del coro abrieron las hostilidades cuando avistaron la pancarta de 20 kilómetros. Atacó el veterano Arrieta, luego Garate, más tarde un activísimo Arroyo.

Lo bueno es que la organización había dispuesto un repecho a 10 kilómetros de esos que duelen y cabrean. Y ahí se quiso ir Arroyo, y ahí sufrió David García, que enlazó gracias al trabajo de Nuyens. Y ahí llegó su momento. El Xacobeo no ha querido ser el telonero de las jornadas insípidas, como lo fue el año pasado obligado por la salida de Galicia. Ha crecido y busca una buena clasificación con Mosquera pero sobre todo un triunfo de etapa. Le correspondía el domingo, pero Contador lo impidió. Ayer lo consiguió David García porque atacó cuando los ciclistas dudan y mientras resuelven el crucigrama te sorprende la pancarta del último kilómetro. Así se ganó David García el jubileo de la Vuelta. Con inteligencia. Con sabiduría. Incluso con pillería. Vamos, que por listo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de septiembre de 2008