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Análisis:ANÁLISIS

El políglota lingüicida

Con sus casi 80 años quizá ya es tarde para que George Steiner descubra la literatura y cultura gallegas. Sus desafortunadas declaraciones recientes reflejan un desconocimiento enciclopédico de la realidad de nuestro país. Muy grave desde luego por lo que respecta a la ignorancia acerca de los cancioneros medievales y de una voz de la sensibilidad de Rosalía de Castro: única en el mundo (por no mencionar autores más contemporáneos). La erudición de nuestro ensayista, por lo que se ve, tiene unos límites muy definidos. El canon español supongo que empieza y acaba en El Quijote. Algo de Siglo de Oro y algún nombre sonoro moderno. Difícilmente le dirán algo nombres como Rafael Dieste, Álvaro Cunqueiro o María Zambrano.

En la interesante entrevista con Juan Cruz (publicada el día 24 de agosto en este diario) el ensayista Steiner habla de los temas de siempre: alusiones al holocausto y a la diáspora, los grandes interrogantes acerca de la condición humana y el futuro de la cultura universal. Cuestiones recurrentes en sus lúcidos escritos. También se alude al último título, Los libros que nunca he escrito, repleto de temas autobiográficos y donde se desnuda al narrar cuestiones íntimas. ¿Qué pasó para que una persona de la sensibilidad de Steiner plantee semejante disparate?: "¡Pero no me compare el catalán con el gallego! El catalán es un idioma importante, con una literatura impresionante. Pero el gallego ¿por qué ha de ser obligatorio en una universidad?" Quizá se trata simplemente de una cuestión de mala información. Al desconocimiento de la literatura gallega se suma un conocimiento histórico superficial de la realidad política de España y a todo esto se añade la reciente campaña de intoxicación con relación a la lengua por parte de posiciones de derecha extrema.

No resulta difícil imaginar la prensa de la que surgen esos datos. Manipulación, descalificaciones, mentiras e imprecisiones que desde hace un cierto tiempo sobrevuelan este tema desde postulados de periodismo-ficción. Posiblemente porque ya se les acabó la anterior estrategia de mentiras en torno al 11-M.

Steiner, al que tanto le gusta Barcelona, tiene allí en el MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona) la posibilidad de ver una historieta gráfica mural hecha en láminas serigrafiadas por Reimundo Patiño y escrita en idioma gallego: O home que falaba Vegliota, que hoy se conserva en su colección permanente. Como metáfora de lo que estaba sucediendo con la lengua de Galicia (y la represión a que la sometió el franquismo) dibujó a principio de los años 70 esta contundente crónica satírica en la que hasta el Papa y el Pentágono perseguían al último hablante en Vegliota para exterminarlo. Hasta que el Gran Asesino Mundial Pepiño Manteiga acabó con el último hablante.

Para erradicar el gallego hace falta desde luego esa colaboración autóctona. La responsabilidad de las mal denominadas fuerzas conservadoras del país en este tema es extraordinaria. Estas desafortunadas declaraciones de Steiner pasan a engrosar la larga lista de agravios que recibió históricamente Galicia. Hace décadas Xesús Alonso Montero recogió en un libro muchas de las calumnias e imprecaciones en diversos textos contra la identidad gallega. Una ristra de exabruptos, a modo de oscura leyenda, a la que tenemos que añadir ahora este ilustre nombre.

El contrasentido de que alguien que se presenta como políglota esté suscribiendo tesis que buscan hacer desaparecer del mapa un idioma: tiene algo de dramática paradoja. Los totalitarismos que asolaron Europa (con Hitler, Mussolini y Franco al mando de los resortes de la escenografía del terror) buscaron siempre eliminar todo rastro de diferencia. No interesaba la diferencia judía, como tampoco la gallega. El próximo día 7 de septiembre en Ribadavia se realizará el homenaje a unas mujeres (as irmás Touza) que hablando gallego ayudaron a huir a muchos judíos del exterminio. La historia la rescató mi padre de la niebla del tiempo (la opaca bruma del miedo). "Os retallos do medo" como él los llamaba: en su libro Memoria de ferro. Esas tres hermanas de Ribadavia ayudaron a aquellos supervivientes del nazismo, que venían a Monforte y a Ribadavia, para escapar hacia Portugal en busca de libertad. Un idioma para la solidaridad y la resistencia democrática. Steiner habla de hacer el amor en varios idiomas. Alguien le tendría que explicar a Steiner que el gallego es un extraordinario idioma para el amor: si conociera alguna de las cantigas de amigo ya lo sabría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de septiembre de 2008