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Fin al debate electoral

Touriño decide agotar la legislatura y celebrar las elecciones en marzo

El presidente subraya su independencia del partido y su compromiso con Galicia

"Quiero empezar diciendo que agotaré la legislatura y que no habrá adelanto electoral". El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, quiso ayer solemnizar su decisión de no convocar elecciones en el mes de octubre en una multitudinaria rueda de prensa convocada en su residencia oficial de Monte Pío apenas unos minutos después de hablar ante los periodistas en San Caetano tras la celebración del Consello de la Xunta.

Touriño, en una declaración leída, fundamentó su decisión en que el contrato que firmó con los ciudadanos no expira hasta 2009. "No hay emergencias, debilidades ni circunstancias de inestabilidad que aconsejen su revisión". Y sí hay que afrontar, en cambio, "una situación económica más difícil de la que teníamos hasta ahora". "Se avecinan tiempos difíciles y retos importantes", advirtió, "y el Gobierno, que demostró fortaleza y estabilidad durante la última etapa, no va a salir corriendo ante las dificultades". "Asumir ese reto", añadió, exige que "el funcionamiento de las instituciones y el debate político no se vean condicionados por la proximidad de un falso debate electoral".

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El presidente dejó claro que con su decisión atiende los intereses de Galicia y desoye las preferencias del PSdeG. Cuando asumió el cargo, explicó, quiso administrar la confianza que los ciudadanos depositaron en él "con el único propósito de servir a Galicia anteponiendo los intereses del país a cualquier consideración de tipo partidario". "Sólo Galicia es el norte de mi acción de Gobierno", subrayó. "No tengo más hipotecas que el compromiso adquirido con mi tierra".

La competencia que le otorgan las leyes para anticipar las elecciones, explicó Touriño, sólo la utilizará "cuando le convenga a Galicia". "Siempre en función de nuestros intereses como país, nunca como un instrumento de ventaja política". Por esa razón mantiene su decisión de agotar la legislatura con el único matiz de evitar que las elecciones gallegas coincidan con las europeas de junio. "Porque es bueno para Galicia singularizar sus elecciones", razonó, "tener espacio electoral propio". "Que cuando Galicia hable, se hable exclusivamente de Galicia".

Aunque fue preguntado sobre ello, el presidente no precisó si la convocatoria de las elecciones vascas podría afectar a su decisión. "En su momento tendré en cuenta que no es buena una coincidencia electoral con lo que está convocado, que sabemos que existe y tiene fecha precisa, que son las elecciones europeas". "Estamos lejos, quedan muchos meses para el agotamiento de la legislatura". "Permítanme", pidió, "que a partir de ahí no me vea en la obligación de tener que poner una fecha".

Aunque fue él mismo quien, en declaraciones a EL PAÍS, reconoció estar "meditando con calma" el adelanto para evitar la coincidencia de los comicios con las elecciones vascas, ayer aseguró que siempre había mantenido el mismo criterio. "Siempre dije lo mismo, que agotaría la legislatura". Aunque escuchó "muchas opiniones" siempre tuvo claro que había que agotar la legislatura, afirmó. ¿Que por qué no despejó antes la incertidumbre?, le preguntó un periodista. Porque "la función del presidente no es estar moviéndose como una hoja al viento llevada por una serpiente de verano", respondió. "Difícilmente me verán saliendo al paso de cada bulo".

"Arrimar el hombro"

Touriño concluyó la rueda de prensa haciendo un llamamiento a los partidos para "arrimar el hombro" y "afrontar los retos del país en un momento de especial dificultad económica". "Hago una apelación a la lealtad y la responsabilidad" para evitar una larga precampaña electoral. "Que el Gobierno siga gobernando y la oposición haga su trabajo" porque "quedan muchos meses por delante".

El presidente, sin embargo, no se resistió a pedir explicaciones al PP. "Será curioso ver la marcha atrás de aquellos que dijeron lo que dijeron sobre la libertad del presidente, su liderazgo y su capacidad de decisión". "Muchas cosas; demasiadas". "Espero ver cómo rectifican aquellos que afirmaban que el Gobierno estaba roto y, a pesar de eso, no querían un adelanto electoral", remachó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de agosto de 2008