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En libertad la conductora de la moto acuática que mató a un niño

La mujer que conducía la moto acuática que mató a un niño el domingo en Benidorm quedó ayer en libertad tras prestar declaración ante el juzgado de instrucción número 2 de Benidorm. La juez que investiga el suceso ha ampliado al marido de ésta, que es el propietario de la embarcación y a cuyo nombre figuran los permisos, la imputación de un presunto delito de homicidio por imprudencia. El magistrado no ha impuesto ninguna medida cautelar a los imputados, hasta aclarar si el accidente fue el resultado de un fallo técnico o humano, según explicaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia. Los dos imputados comparecieron ayer por la mañana en el Palacio de Justicia voluntariamente tras ser citados por efectivos de la Policía Local.

El accidente tuvo lugar el domingo por la tarde, sobre las 19.00 horas, en la zona portuaria de Benidorm, donde se encontraba el menor, de nacionalidad francesa, cuando la moto acuática salió disparada desde el agua y hasta unos 20 metros en tierra y le golpeó. El niño, que sufrió heridas graves en la cabeza, fue atendido primero en el Hospital de Levante de Benidorm y posteriormente fue remitido al Hospital General de Alicante, donde falleció en la madrugada del lunes. La Cruz Roja no atendió en ningún momento al pequeño como por error se informó ayer.

Fuentes del club náutico explicaron que para utilizar las instalaciones es preceptivo ser socio, lo que da derecho a toda la familia. En este caso el socio era el marido de la piloto, desde hace "cinco o seis años", según el gerente, Eduardo Revert. Este tenía "toda la documentación en regla", ya que la normativa del club así lo exige en el momento de la inscripción. La moto fue adquirida hace tan solo 15 días, y la familia, originaria del País Vasco, apenas había tenido tiempo de utilizarla, ya que "todos los años vienen a Benidorm a pasar el mes de agosto", señaló Reverte. Fuentes de la investigación han indicado que todo apunta a que fue la hija de tres años de la mujer, que iba sentada entre sus piernas, la que activó el gatillo de la moto, una Yamaha de 200 centímetros cúbicos, activando toda su potencia y provocando que saliera propulsada fuera del agua e impactara contra el niño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de agosto de 2008