Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:BALNEARIOS

Agua y masajes para combatir el 'jet lag'

Fatiga, irritabilidad, apatía. Por muy bueno que haya resultado un viaje largo y la adaptación a cambios horarios, los síntomas del jet lag trastocan el ánimo en cuanto el avión toca tierra. The Sanctuary, en Madrid, propone un tratamiento para regularizar el organismo tras varias horas de vuelo. Denominado Camino Ítalo, el programa se realiza en poco más de dos horas y mezcla diferentes tipos de masajes, técnicas de relajación y tratamientos termales. La primera etapa tiene lugar en las dos piscinas del spa. Tras un masaje de pies, el viajero se zambulle en la primera, donde la acción del agua proporciona una activación de la circulación sanguínea y linfática, desbloquea los músculos y activa el metabolismo. En la segunda piscina, la actuación de las burbujas en las terminaciones nerviosas provoca un efecto sedante y prepara al viajero para pasar por el llamado Sendero de Sensaciones, con varios chorros de agua.

The Sanctuary City Spa

(913 99 59 88; www.thesanctuary.es). Ponzano, 37. Madrid. El 'Camino Ítalo' cuesta 100 euros (140 minutos).

A continuación, el cuerpo se sumerge en tres caldas: la árabe, la romana y la finlandesa. La primera relaja, oxigena el organismo y descongestiona las vías respiratorias. La romana reduce la ansiedad y el estrés. Y en la finlandesa, las altas temperaturas de la sauna eliminan las toxinas. El viaje prosigue en una sala de descanso donde se sirven infusiones y se recibe un masaje en las manos. La última escala se ha bautizado como Liberación Yin / Yang. Se trata de un masaje de inspiración coreana en el cual, a través de presiones en puntos específicos, los órganos se recargan de energía.

Inaugurado en marzo, The Sanctuary tiene también programas de menor duración y ofrece técnicas como el reiki y la meditación pránica. El diseño del espacio, obra de Félix Prado, apuesta por un ambiente minimalista y suaves juegos de luces.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de agosto de 2008