La policía busca más implicados en la 'Operación Huracán'

Junto al armador también se encargaron de la infraestructura marítima dos de sus socios ya detenidos, Alberto Nogueira y Juan Carlos Ruibal.

El pesquero, que pudo refugiarse en algún puerto africano, iba a transportar la cocaína hasta las costas coruñesas, donde varias planeadoras le saldrían al encuentro para desembarcarla en una playa de Cedeira. De esta última fase se encargaría un vecino de la localidad, Ángel Barge y su mujer Elisa Chouza Rodríguez, ambos detenidos el pasado miércoles. Barge se encontraba en libertad condicional por su implicación en otro alijo de 5.000 kilos de cocaína capturado en 2001.

Manuel Díaz y Pérez Alonso habían contactado con los colombianos que suministraron el cargamento y contaban con la confianza del cartel para dirigir la operación. La policía no descarta la posibilidad de detener a alguno de los miembros sudamericanos que operaban desde Venezuela. En este país se organizó el transporte de la cocaína a bordo del Río Manzanares, que aunque carecía de bandera, tenía su base en algún puerto caribeño. Sus cinco tripulantes venezolanos también fueron arrestados.

El último Piturro

Díaz Vázquez era el último miembro de Los Piturros en libertad. El clan vilanovés se inició como un grupo independiente en el contrabando de tabaco a finales de los ochenta. En 1991 dio el salto al narcotráfico cuando Manuel Vázquez, el principal cabecilla, preparó el desembarco 1.200 kilos de cocaína precisamente en la ría Cedeira. Fue uno de los primeros cargamentos de esta sustancia que llegaron a Galicia y también se fraguó desde Venezuela con el cartel de Cali, el más poderoso de los que entonces operaba en Colombia.

A raíz de esta operación, Vázquez se convirtió en uno de los fugitivos más buscados acabó siendo clave para detener al abogado extremeño y secretario de la Cámara de Comercio de Vilagarcía, Pablo Vioque, al que acusó de ser responsable de aquella operación. En aquel proceso, el jefe de Los Piturros se libró de una larga condena a cambio de firmar una declaración de arrepentimiento.

Con la detención de Manuel Díaz, que logró salir indemne de varias redadas, la policía da por desmantelado el clan, aunque la mayoría de sus miembros han reincidido después de permanecer largas temporadas entre rejas. La captura del alijo ha retirado del mercado cocaína por un valor de 81 millones

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