Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ópera

Juan Diego Flórez planta a 'Rigoletto' en el Real

El tenor peruano no informó de la cancelación al teatro

Una de las reglas de oro del tenor peruano Juan Diego Flórez es no frecuentar repertorios que puedan poner en peligro su salud vocal. Lo suyo es el bel canto, estilo que domina con técnica depurada, fraseo exquisito y agudos portentosos. Promete derrochar magia belcantista en el concierto que ofrece hoy en el Festival de Peralada (Girona), donde cantará arias de Bellini, Donizetti y Rossini. Pero a Verdi, prefiere mantenerlo a raya. "No me siento cómodo en el papel del Duque de Mantua de Rigoletto, lo he cantado en Lima y Dresde, pero no lo haré la próxima temporada en el Teatro Real", afirmó ayer en Barcelona el cotizado tenor.

"Me siento incómodo como duque de Mantua. Debo forzar la voz"

Hoy ofrece un concierto de arias de ópera en el Festival de Peralada

Para alguien acostumbrado a desatar pasiones, la tibia acogida al montaje de Rigoletto que protagonizó el pasado 21 de junio de la Ópera Estatal de Dresde, y los reparos de la crítica, debieron pesar lo suyo en su decisión de "dejar descansar el personaje". "Las cosas fueron bien, pero tuve que forzar la voz y me costó después volver a mi vocalidad natural, por eso quiero esperar un poco más antes de volver a cantarlo, así que voy a posponer mi compromiso con el Teatro Real".

El director artístico del Real, Antonio Moral, que ayer se encontraba en San Sebastián, en el inicio de sus vacaciones, se enteró de la cancelación de Flórez al ser informado por este diario. Y la noticia no le sentó nada bien. "Tiene firmado un contrato con el Teatro Real para cantar Rigoletto y no son formas de anunciar una cancelación, sin contar con el teatro. Tras el estreno del montaje en Dresde, y ante su preocupación por los resultados, quedamos en vernos pasadas las vacaciones para tomar una decisión conjunta. Hacerlo ahora, unilateralmente, no me parece una actitud correcta".

Moral lamenta "profundamente" la decisión y no oculta su enfado. "Es un montaje programado para él, pensado para que se sienta cómodo en su incursión verdiana, y, aunque tenemos tres repartos distintos, su presencia había despertado como es lógico la máxima expectación", asegura. "He intentando hablar con él por teléfono pero no he obtenido respuesta. Creo que se equivoca porque considero que puede cantar perfectamente el papel en un teatro de las características del Real, que no es tan grande como la ópera de Dresde. Así que espero que recapacite". En total hay programadas 18 funciones del 3 al 23 de junio de 2009, con dirección musical de Roberto Abbado y los tenores José Bros y Francesco Meli alternándose con Flórez, que tenía a su cargo siete funciones.

En su regreso a Peralada, el famoso tenor actuará acompañado por la Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OBC) y el joven director italiano Michele Mariotti, flamante director principal del Teatro Comunal de Bologna. En el programa figuran arias de extraordinaria dificultad y brillantez de títulos como I Puritani, Lucrezia Borgia, Guillermo Tell, La favorite o La figlia del reggimento. "Son arias de gran dificultad, muy exigentes en los agudos. El público siempre espera el más difícil todavía, pero me encantan los retos. Cuanta más presión hay a mi alrededor, más me exijo a mí mismo, la responsabilidad me ayuda a mejorar", asegura.

Considerado por muchos como el sucesor natural de Luciano Pavarotti, Flórez asegura una vez más que "no hay sucesor posible" del grandísimo tenor italiano. "Pavarotti es el símbolo del tenor, es mi ídolo, junto a Alfredo Kraus, y me llenan de orgullo los elogios que me dedicó, pero nuestros repertorios son distintos. De Verdi sólo pienso cantar el Duque de Mantua. El público espera de un gran tenor que cante Verdi y Puccini, es lo que da más popularidad, pero Rossini es y será mi compositor fetiche, la base de mi carrera".

Sus futuros compromisos en teatros españoles, en una agenda que llega al 2015, incluyen dos montajes en el Real -I Puritani, de Bellini (2010), y Così fan tutte, de Mozart (2011)-, La italiana en Argel, de Rossini, en Bilbao y Linda de Chamounix, de Donizetti, en el Liceo de Barcelona. "Mi relación con los teatros españoles es muy buena, siento el calor de su gente y me encanta volver todos los años", afirma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de agosto de 2008