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Esquerra e ICV recelan del intento del PSC de abrirse a otros sectores de la izquierda

Los socialistas no han explicado a sus socios qué será la "conferencia abierta"

Les huele a chamusquina. O peor aún: a OPA hostil. Los socios del Partit dels Socialistes (PSC) en el Gobierno catalán mostraron ayer sus primeros recelos ante las intenciones del PSC de organizar una "conferencia abierta" para debatir con el conjunto de la izquierda catalana nuevos retos de futuro. La empresa que José Montilla ha encargado al eurodiputado Raimon Obiols no está todavía definida, pero a Esquerra Republicana (ERC), Iniciativa (ICV) y Esquerra Unida i Alternativa (EUiA) les recuerda a antiguas operaciones de los socialistas para arañarles base electoral.

Guillot: "Aspiramos a liderar el espacio de izquierdas que el PSC ha abandonado"

Los tres partidos advirtieron ayer al PSC que no cuenten con ellos si lo que pretende Montilla es edificar una Casa Grande de la Izquierda contrapuesta a la Casa Grande del Catalanismo de Convergència. Y es que una cosa es compartir el Gobierno de la Generalitat y otra muy diferente embarcarse en proyectos que a los veteranos les suenan a déjà vu. En el recuerdo de los socios, y sobre todo en Iniciativa, todavía pesa la Conferencia de Hombres y Mujeres de Izquierdas que el PSC impulsó en 1987 con el objetivo de ampliar la base electoral socialista. El PSC logró parte de sus objetivos, pero a costa de hacerse con militantes y cuadros cercanos a los partidos que hoy son sus socios en la Generalitat.

Impulsada por hombres como Daniel Font, ahora incorporado a la ejecutiva del PSC, la Conferencia culminó con el fichaje de miembros destacados del PSUC como Jordi Solé Tura. Se hicieron con cuadros procedentes sobre todo de un PSUC en crisis y que en su día -durante el franquismo- militaron en Bandera Roja, organización nacida al calor del mayo francés y a la que el nacionalismo conservador jusga poco menos que diabólica.

Esquerra e Iniciativa no quieren que la historia se repita. Los ecosocialistas fueron los primeros en marcar distancias. Ya el pasado domingo el secretario general de ICV, Jordi Guillot, denunció el "giro a la derecha del PSC" y no dudó en erigir Iniciativa como el único faro de la izquierda catalana. "Aspiramos a liderar el espacio de izquierdas que el PSC ha abandonado en su congreso", dijo Guillot recordando las propuestas centristas lanzadas por el cónclave del PSC. Fuentes ecosocialistas negaron ayer haber recibido propuesta alguna del partido de Montilla para participar en la conferencia. "Si llega la estudiaremos con atención", dijeron.

Más explícito fue el líder de EUiA, Jordi Miralles, quien puso límites a la colaboración con el PSC: "Nuestros puntos en común están explicitados en el acuerdo de Gobierno de Entesa". "Si la oferta del PSC acaba convirtiéndose en una contraoferta a la casa grande de Convergència entonces le diremos que nosotros ya tenemos nuestra casa, que es EUiA", abundó.

Esquerra tampoco conoce las intenciones del PSC. El líder del partido, Joan Puigcercós, también hizo gestos para distanciarse de sus socios. "El PSC ha dado un giro hacia el centro, no hacia la centralidad, que es donde se encuentran la mayoría de los catalanes", dijo Puigcercós, quien evitó hablar del proyecto de conferencia abierta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de julio de 2008