Reportaje:espectáculos

Luna llena para Segovia 2016

Miles de personas piden la capitalidad cultural en una noche de actos festivos

La fotógrafa Ouka Leele ha dirigido bajo el Acueducto de Segovia una coreografía -con la participación de más de 400 voluntarios, vestidos de blanco- , concebida como un ritual de magia vinculado al agua y la fertilidad, similar a otras ya realizadas en monumentos como La Cibeles, en Madrid. Esta intervención o performance, titulada El agua de la luna, fue una de las 48 actividades programadas desde las 20,16 horas del sábado hasta las 02,00 horas de la madrugada de ayer, domingo, desde conciertos a recitales de poesía o exposiciones de arte, para celebrar la Noche de luna llena en apoyo de la candidatura de Segovia a la capitalidad cultural europea en 2016.

Quien fuera una de las principales protagonistas de la movida madrileña, no consiguió la participación de 2.016 voluntarios, como hubiera sido su deseo, pero concentró bajo los pilares centrales del monumento romano al número suficiente, incluido el alcalde de Segovia, el socialista Pedro Arahuetes, como para hacer bailar el agua y crear una luna de velas.

Esta artista comparte embajada de Segovia 2016 con la presentadora de televisión Eva Hache; con el músico José Antonio Abreu; y con el vidriero Carlos Muñoz de Pablos. En la actualidad, trabaja junto al director de cine Rafael Gordon en el montaje final de la película La mirada de Ouka Leele, cuyo estreno se espera para el próximo año. Bárbara Allende Gil de Biedma, como se llama Ouka Leele, prima del poeta fallecido Jaime Gil de Biedma -de quien le viene su afición por el uso de la palabra- está vinculada desde niña a San Rafael (Segovia), en plena sierra del Guadarrama.

Maratón de libros

En la programación de la Noche de luna llena participaron miles de personas, tanto segovianos como forasteros, que abarrotaron el recinto histórico de esta ciudad castellana, que pudo disfrutar de una variada oferta cultural durante toda la noche, con una insólita temperatura para estas tierras de 27 grados, ya bien entrada la madrugada del sábado al domingo.

Después de que Ouka Leele hiciera jugar a sus voluntarios con una tela plateada, para convertirse en río que pasaba bajo los arcos del acueducto, la zona fue tomada por los corredores del Maratón de los Libros. Se trató de una prueba de atletismo que no era competitiva y que partió desde tres puntos de la ciudad y en la que cada participante llevaba un volumen, en un símbolo que pretendía mostrar la unión entre el deporte y la cultura.

Otro punto de gran confluencia de gente fue el Alcázar segoviano, que se convirtió durante unas horas en el espacio de las nuevas tecnologías. En su fachada se proyectaron las imágenes de Fuss!, un generador de ambientes, de composiciones audiovisuales que se manifiestan en tiempo real.

Montaje de Ouka Leele en el acueducto de Segovia para celebrar la luna llena.
Montaje de Ouka Leele en el acueducto de Segovia para celebrar la luna llena.AURELIO MARTÍN

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