Entrevista:ALMUERZO CON... TOQUINHO

"La mentira es útil y sana, es el arte de la conservación"

El vuelo de São Paulo aterrizó temprano en Madrid y Toquinho ha hecho escala para descansar unas horas -no logra dormir en el avión- camino de Venecia, donde le espera la multitud en la plaza de San Marcos. El guitarrista y cantante brasileño acaba de levantarse y ha preferido no salir del hotel. "Es bueno comer carne disfrazada", dice mientras da cuenta de una loncha de jamón ibérico con cuchillo y tenedor.

Su gira por España con María Creuza se anuncia como un recuerdo a Vinicius de Moraes y a la mítica grabación de 1970 de La Fusa, café concierto de Buenos Aires. "Está en catálogo hace 38 años y se ha seguido vendiendo hasta hoy. Allá donde voy me persigue", dice riendo. "Vinicius me llamó por teléfono una semana antes. Pensé que era una broma de mis amigos". Toquinho tenía 22 años. Y Vinicius de Moraes más de 50. Hasta la muerte del poeta en 1980, escribieron más de cien canciones, grabaron casi 30 discos y compartieron unos mil recitales. ¿Y cuántos litros de whisky? Se ríe. "Le gustaba muchísimo el whisky. Le pregunté por qué. Y me dijo: 'Mira, Toquinho, no sé si vas a entender su armonía con mi vida. Jamás me traicionó, las mujeres, sí. Para el que sabe tomarlo es el mejor amigo del hombre'. ¿Sabes lo que me dijo? Que era un perro embotellado".

El artista brasileño tiene un nuevo proyecto: cantar a los sentimientos

"Hoy tomo algo más, bebo vino y eso; entonces le hacía compañía", asegura. Cuando el camarero se presenta con la botella de Ribera del Duero dice "lo pruebo yo, no es un sacrificio". "Un día llegó un poquito borracho y me soltó: 'A ti no te gusta beber, ¿no? Es que la bebida le sienta mal a quien no tiene carácter'. Y se fue a dormir". Se desternilla al evocarlo.

Mientras come salmón a la plancha, Antonio Pecci Filho -lo de Toquinho es de su madre- comenta que frases de Vinicius como "la vida es el arte del encuentro" o "que el amor sea eterno mientras dure" se usan hoy en anuncios. "Bajó la poesía del pedestal de los poetas. La poesía leída en un libro es una cosa, las palabras de una canción otra. Vinicius sabía hacer el trabajo musical poético de forma impresionante. Ningún poeta se le acercó", afirma.

Juntos escribieron canciones infantiles muy populares en Brasil. Y Toquinho, ya sin él, grabó discos como las Canciones de los derechos de los niños, una para cada uno de los 10 derechos de la ONU. Empezó como un juego. La hija de Vinicius le pidió a su padre que le hiciera unos poemas. Toquinho los musicó y vendieron medio millón de ejemplares de El arca de Noé. "No es fácil hacer una canción buena, que no subestime la inteligencia de los niños y que les permita preguntar cosas a los papás", asegura. Tiene proyecto nuevo recién iniciado: las canciones de los sentimientos. "La envidia, la ira, la mentira... Hago una apología de la mentira. La mentira es una cosa muy útil, muy sana. Fundamental. Hoy si alguien me pregunta '¿Puedo decirte la verdad?'. No, gracias. La mentira es el arte de la conservación porque mientes a quien amas, para no herirla. Las pequeñas mentiras son grandes cariños".

Restaurante MAD. Hotel Puerta América

- Ración de jamón ibérico de bellota: 28,90 euros.

- Dos gazpachos de bogavante: 21,40 euros.

- Caballa al horno con salsa de azafrán y arroz blanco: 16,10 euros.

- Salmón a la plancha con patatas: 20,50 euros.

- Fresas con zumo de naranja natural: 6,75 euros.

- Vino tinto M2 de Matallana, Ribera del Duero: 33 euros.

Total: 126,65 euros (IVA incluido).

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de julio de 2008.