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Entrevista:IGNACIO GONZÁLEZ | Vicepresidente de la Comunidad

"No tomo una decisión sin la presidenta"

Fue una de las pocas voces que se opusieron abiertamente a Mariano Rajoy, lo que le valió salir de la dirección nacional. Tras la crisis de gobierno sigue como el hombre fuerte. Ahora le queda mantener el control del PP regional

Es el hombre fuerte del Gobierno regional. El vicepresidente, Ignacio González, de 48 años, es la mano derecha de Esperanza Aguirre, de quien es amigo desde que coincidió con ella en el Ayuntamiento de Madrid. Formó parte del último Gobierno de José María Aznar. Aunque se muestra sorprendido cuando se le dice que ofrece una imagen dura, responde a las preguntas sin concesiones. Se nota que está acostumbrado a mandar.

Pregunta. Las interpretaciones políticas le señalan como la mano negra que dirige el Gobierno de Aguirre.

Respuesta. No tomo una decisión que no cuente con el consenso, con la consulta y con la aquiescencia del Gobierno regional y de la presidenta.

P. ¿Es el poli malo?

"Si alguien tiene un expediente contra mí, que lo saque"

"Determinar la validez de alguien por el sexo o la edad es absurdo"

"Me gustaría un 10 en sanidad, pero un seis es un aprobado"

"Cada uno ha defendido su posición. Hay una nueva etapa en el PP"

"Si el servicio cuesta 120 y lo hacen por 110, ¿es malo que la empresa se lleve 10?"

"Si me pregunta a quién voy a apoyar en el congreso, no tenga duda"

R. La facultad de supervisar es a veces ingrata. Es quien tiene que decir muchas veces que no...

P. En el nuevo Ejecutivo queda como único vicepresidente. Fuentes de su partido dicen que no quiere tener iguales.

R. No voy a entrar en la rumorología. Las funciones que me correspondían son las mismas. No tengo más porque ahora no haya otro vicepresidente.

P. Entonces ¿para qué servía la otra vicepresidencia?

R. Fue fruto de un compromiso de la presidenta en 2003.

P. ¿Cuáles son entonces los fines del cambio de Gobierno?

R. Reducir la estructura de la administración, en un momento en el que la situación económica obliga a reducir el gasto.

P. Lo hacen tres días después del congreso nacional y salen los marianistas. Parece poco convincente su explicación.

R. La razón exclusiva es la necesidad de hacer una estructura más reducida. La presidenta ha dicho que venía dándole vueltas desde hacía tiempo.

P. ¿Por qué son estos consejeros, y no otros, los que sirven para adelgazar el Gobierno?

R. Porque hay cosas que son más fácilmente integrables que otras. Si hubiéramos hecho una modificación teniendo en cuenta lo que algunos malintencionados quieren ver, no tendría sentido que quien está en la Ejecutiva y en la dirección nacional, como Juan José Güemes y Lucía Figar, siga en el Gobierno. Hay personas que han salido que no tienen nada que ver con lo que ha pasado en el congreso: Beatriz Elorriaga, Gádor Ongil...

P. Pero sí son significativos Manuel Lamela y Alfredo Prada.

R. ¿Por qué, si los otros también están en la dirección nacional?

P. ¿Alentó usted a la presidenta para dar un paso al frente ante Mariano Rajoy?

R. La presidenta no necesita que la aliente nadie. Siempre dijo que no tenía intención de presentarse a la presidencia del PP.

P. Fue de los pocos que planteó críticas en la dirección del PP. Y se ha quedado fuera.

R. Eso se lo tendrá que contestar la dirección. Yo dije lo que a mi juicio debería cambiarse. Lo que quiero es lo mejor para el PP.

P. Aznar ha dicho que no se podía jubilar a alguien a los 49 años, en referencia a Acebes.

R. Determinar la validez de alguien por el sexo, condición o edad me parece absurdo. Lo que tiene que primar es que estén los mejores. Y si los tenemos, cojámoslos, con independencia de que tengan 45, 50, 25 o 60 años.

P. ¿Ahora la dirección nacional tiene a los mejores?

R. El criterio debe ser de inclusión, no de exclusión. Están muchos de los mejores. Y habrá otros muy buenos que puedan estar y no lo están. Es inevitable cuando sólo van 35 en la lista.

P. Por ejemplo, no está usted.

R. Por ejemplo.

P. ¿Qué le diría al presidente?

R. Cada uno ha defendido su posición. Hay nueva etapa. Lo que hay que hacer es trabajar para ganar al PSOE. Ganando Madrid es como mejor contribuimos a que gane el PP nacional.

P. El siguiente reto es el congreso del PP regional. ¿Le gustaría que se presentase el entorno de Gallardón?

R. Ni me gusta, ni me disgusta. Si me pregunta a quien voy a apoyar, no tenga duda.

P. ¿Qué ocurrió en el registro de ordenadores en Justicia el día del relevo de Prada?

R. No tengo más versión que la del consejero [Granados]: que allí fue el director de Seguridad por encargo del viceconsejero para ver cuestiones de seguridad de la Ciudad de la Justicia.

P. ¿Existía el supuesto informe contra usted?

R. No entro en especulaciones. Si alguien tiene un expediente, que lo saque. Y si hay una cosa distinta, que ponga una denuncia.

P. Los madrileños valoran la sanidad por debajo de la media, según el barómetro del CIS.

R. No es equivalente una comunidad con 200.000 habitantes que una con seis millones. Lo que vale es la valoración de los madrileños y es buena.

P. Un 6,23.

R. Me gustaría que nos dieran un 10, pero es un aprobado. Llevamos dos años con una batalla de la oposición y los sindicatos poniendo en cuestión que la sanidad pública se está desmembrando. Los ciudadanos, que no son tontos, ven todos los días que funciona.

P. Recibimos decenas de cartas de ciudadanos con problemas.

R. Cuando uno realiza 70 u 80 millones de actos médicos al año, puede haber gente que no esté conforme. Sería injusto valorar, sólo con unos casos la sanidad madrileña.

P. El modelo de gestión que sigue la Comunidad para los futuros nuevos hospitales, el de Alzira, no funciona, la Generalitat tuvo que inyectar dinero.

R. Una cosa es el modelo y otra el coste. El modelo de Alzira es más competitivo y eficiente. Aquí nadie paga por la sanidad pública y eso es lo que le importa a la gente. Quiere un servicio de calidad, gratuito, con independencia del modelo de gestión.

P. El dinero que pagamos los ciudadanos no es para que una empresa tenga beneficios.

R. Entonces, si el servicio me cuesta 120, pero me lo pueden hacer por 110, ¿tengo que gastarme 120 euros aunque sea público? ¿Le parece mal que la empresa se lleve 10 euros, cuando me cuesta menos? El propio empresario está interesado en que vaya bien la gestión y tenga un cliente satisfecho. El incentivo es bueno para que las cosas funcionen mejor. El problema es que algunos llevan años diciendo que íbamos a ir con la tarjeta de crédito a los hospitales.

P. Usted dijo que la atención a los dependientes sería una prioridad. Los madrileños esperan mucho más que en otras regiones. Nos ha llamado una usuaria que había esperado un año y medio para la valoración.

R. [Risas] ¿Y cuántos usuarios posibles hay que no le hayan llamado? La dependencia ya es la prioridad de este Gobierno. Atiende a más de 150.000 dependientes y se gasta más de 740 millones. Otra cosa es que poner en marcha el nuevo modelo pueda producir retrasos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de julio de 2008