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Necrológica:

Clay Felker, periodista

Fue fundador y primer director del innovador 'New York Magazine'

Clay Felker rompió con las rigideces y así dio con la fórmula que permitió aglutinar en un mismo formato las noticias que corrían por su ciudad con la voz sobre los últimos eventos de la vida social. Y así lo plasmó en New York Magazine. Su estilo fue replicado dentro y fuera de EE UU. Felker murió el lunes en su residencia en Manhattan, tras una dura batalla contra el cáncer. Tenía 82 años.

La ciudad de los rascacielos estaba ayer de luto, tras perder a uno de sus vecinos más influyentes. Era un genio, un pionero en el mundo del periodismo, como dice Adam Moss, el actual editor jefe de la revista neoyorquina que fundó y dirigió Felker. Hasta el punto de que en los años 1960 y 1970 convirtió el New York Magazine en una publicación indispensable.

Felker nació en Webster Groves (Misuri), en octubre de 1928. Se graduó por la Universidad de Duke, donde editó el periódico hecho por los estudiantes. Su primer trabajo lo tuvo como periodista deportivo en la revista Life. Era un joven con una curiosidad insaciable, que intentaba encontrar el sentido y entender lo que pasaba a su alrededor antes de contarlo.

El New York Magazine nació en 1964 como un suplemento de la edición del Herald Tribune de los domingos. Cuatro años después, comenzaría su carrera en solitario, mientras crecía en número de lectores atraídos por su narrativa y su diseño gráfico. Era un paso necesario para asegurar la supervivencia de la prensa escrita frente a la televisión, que se forjaba como gran rival.

La suya era una nueva forma de hacer periodismo, un nuevo estilo de contar lo que pasaba en la ciudad con un sentido muy visual. Por eso Moss dice que ni Nueva York ni el periodismo en Estados Unidos serían hoy lo mismo, de no ser por lo que Felker aportó. Su estilo fue capaz de llevar al papel el sentimiento urbano de la que quizás sea la ciudad más excitante del mundo.

Felker sabía que tenía que hacer algo diferente para atraer a los lectores hacia el papel y así sobrevivir. No sólo eso. Además introdujo en escena a grandes nombres del nuevo periodismo estadounidense, como Jimmy Breslin, Tom Wolfe, Gloria Steinem, Nicholas Pileggi o Gail Sheehy, con la que se casaría en 1984. Los que trabajaron con él dicen que era un gran líder.

En una entrevista con The New York Times explicó que su intención era reproducir las conversaciones que la gente bien informada tiene en torno a una mesa o durante una fiesta, daba igual si era sobre política, negocios, cultura o cualquier chismorreo sobre la vida personal. "Un popurrí", como el mismo decía. La revista está en manos del magnate Rupert Murduch desde 1977.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2008