El Consejo de Europa, contra la directiva sobre inmigración

La directiva sobre inmigración aprobada la semana pasada en el Parlamento Europeo, aplaudida por el PP y el Gobierno español, ha encontrado esta semana respuesta en el Consejo de Europa. La Asamblea de parlamentarios europeos que celebra esta institución cuatro veces al año aprobó el miércoles dos recomendaciones que van exactamente en sentido contrario de la nueva directiva.

Recomendó facilitar lo más posible los trámites para la regularización y el trabajo de los inmigrantes. Y pidió que se les reconozca el derecho al voto, como paso clave para su integración. Durante el debate, se llegó a calificar la directiva como "abominable e irresponsable". "Lo que ha aprobado la UE es la idea de crear una fortaleza europea para protegernos de los muertos de hambre", dijo un diputado portugués del Partido Popular Europeo.

El Consejo de Europa es una institución con 47 países miembros y, aunque sus acuerdos no son vinculantes, es un referente ético europeo. El presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Lluís María Puig, senador del PSC, expresó el lunes su "seria preocupación" por la directiva. Ayer, insistió en que "en el Consejo de Europa hay una amplia mayoría en desacuerdo, visto desde nuestro ámbito, que es la defensa de los derechos humanos".

Sobre la firma

Pablo Ximénez de Sandoval

Es editorialista de la sección de Opinión. Trabaja en EL PAÍS desde el año 2000 y ha desarrollado su carrera en Nacional e Internacional. En 2014, inauguró la corresponsalía en Los Ángeles, California, que ocupó hasta diciembre de 2020. Es de Madrid y es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS