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Reportaje:

El Che toma plaza en Oleiros

La inauguración de una estatua gigante del revolucionario desata la polémica

Allí en el Nirvana de Oleiros (A Coruña), se quedará "la clara y querida presencia" del comandante Che Guevara, aunque quizás no sea tan entrañable y transparente como dice la celebre canción de Carlos Puebla. La controversia rodea la inesperada iniciativa del alcalde de este municipio coruñés, el independiente Ángel Seoane, de rendir homenaje al mítico revolucionario argentino con una estatua de proporciones gigantescas, probablemente la mayor que existe en el mundo.

Una estatua pensada, según el regidor, para ser vista desde el cielo a bordo de los aviones que sobrevuelan a diario Oleiros y cuya realización y colocación costó a las arcas municipales casi 179.000 euros, según consta en los presupuestos de esta localidad residencial del área metropolitana de A Coruña, con más de 32.000 habitantes.

Los detractores del proyecto se manifestarán bajo el lema 'Que che den'

"Si fuese un Cristo aquí no protestaba ni dios", acusa el alcalde

La mole de casi ocho metros de altura ofrece, sobre una enorme base de piedra, una perfilada reproducción en acero del rostro del guerrillero con boina inmortalizado por el fotógrafo Alberto Korda. Fue instalada ayer de madrugada en una rotonda muy transitada bautizada como Nirvana, cerca de la concurrida playa de Bastiagueiro. Con unas dimensiones que doblan la estatua del Che erigida en Argentina y que también superan la de seis metros colocada hace un año en Badalona (Barcelona), el nuevo monumento de Oleiros permanecerá oculto, empacado con una lona, hasta la inauguración oficial. Será el sábado, presidida por uno de los seis hijos del guerrillero, Camilo, y con presencia de una representación del Gobierno cubano.

"Si fuese un Cristo o una estatua de Santa María de La Hoz, aquí no protestaba ni dios, que les den a su puta madre", se indignaba ayer el alcalde Seoane ante la campaña de protesta, con convocatoria de manifestación incluida, que un grupo de vecinos organizó, bajo el lema Que che den. "Esto no tiene nada que ver con la figura de Ernesto Che Guevara, es un despilfarro, un capricho personal del alcalde, una prepotencia y una tropelía", replica el portavoz local del Partido Popular, Pablo Cobián. El principal grupo de la oposición habla incluso de un posible delito de prevaricación por el "oscurantismo y proceso de adjudicación" de esta obra, ideada por dos artistas cubanos seleccionados a través de un concurso que organizó el Instituto Superior de Arte de la isla caribeña.

En las filas del PSOE y del Bloque Nacionalista Galego de Oleiros, tampoco gusta la iniciativa por el gasto excesivo que supone "dada la situación económica" del ayuntamiento y las "necesidades" más prioritarias que están sin cubrir. Ángel Seoane, que presume de ser amigo de Fidel Castro, es un confeso admirador del Che y de la revolución cubana, a los que, desde el ayuntamiento que preside desde hace más de 15 años, rinde continuos homenajes. Una avenida lleva el nombre del mítico revolucionario y su fotografía luce con solemnidad en paredes de las dependencias municipales donde, en otras instituciones, se suele colgar un retrato del Rey.

Fue en uno de sus frecuentes viajes a la isla caribeña cuando surgió la idea de crear un monumento de Ernesto Guevara para decorar una plaza pública de Oleiros. Y se convocó en la isla un concurso que ganó, en febrero pasado, el proyecto titulado Guerrillero heroico de dos conocidos artistas, el escultor Juan Quintanilla y el músico y compositor de hip hop Karoll William Pérez.

Pero el alcalde mantuvo la iniciativa en secreto. Fue el periódico del régimen castrista, Granma, el que desveló en su edición digital el proyecto. Un taller de Oleiros fue el encargado de montar la gigante estructura de acero y piedra, bajo la supervisión de sus autores, quienes acompañaron ayer al alcalde independiente en una rueda de prensa para presentar un monumento que nace rodeado por la polémica.

"Todo ha sido muy transparente", se defendió Seoane. "O Che" se merece esta estatua por "soldado de la libertad, cooperante guerrillero internacional, soñador de utopías realizables y símbolo de todos los revolucionarios del mundo", se justificó el alcalde.

Cabreado con "la gentuza ligada al Partido Popular" que convocó para mañana una manifestación en el municipio, a la misma hora a la que el hijo del Che Camilo Guevara dará una conferencia en Oleiros sobre la figura de su padre, Ángel Seoane clama por el reconocimiento de tan "solidario personaje histórico". Y al destape, el sábado, del colosal monumento, están invitados un sinfín de autoridades, representantes culturales y sociales tanto de España como de Cuba.

Cuatro décadas después de su muerte, el mito revolucionario por excelencia, una figura que cuenta con tantos defensores como detractores, sigue dando guerra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de junio de 2008