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La derecha de Portugal cierra dividida su congreso

El Partido Social Demócrata (PSD) portugués, de centro-derecha, celebró este fin de semana su 31º congreso, que puso de relieve la división interna de la principal fuerza de oposición y la voluntad de su nueva presidenta, Manuela Ferreira Leite (Lisboa, 1940), de recuperar la jefatura del Gobierno perdida hace tres años. "El PSD es un partido de alternancia de poder y un partido decidido a ejercer el poder", dijo Ferreira Leite, en su declaración de intenciones a un año de las elecciones legislativas. Le escuchaba un auditorio escéptico sobre las posibilidades del PSD de desbancar al Partido Socialista del primer ministro José Sócrates.

"El país está mal porque el Gobierno está agotado, sin soluciones para los problemas de los portugueses", trató de sentenciar Ferreira Leite, elegida presidenta de la Comisión Política Nacional del PSD hace tres semanas y primera mujer que dirige un partido en Portugal. En el congreso reunido en Guimarães prometió una oposición "firme y responsable", y arremetió contra el Gobierno de Sócrates, a quien acusó de arrogante. "Ha gobernado en función de su agenda política y personal, creyendo que distraía a los portugueses con campañas de mercadotecnia".

"Sociedad crispada"

Según la líder de la oposición, la situación de Portugal es para llorar: "Los indicadores oficiales de desempleo, de la economía, de la situación social de la pobreza, demuestran que nada mejoró". Y añadió que, políticamente, el país "está asfixiado y la sociedad está crispada". El primer ministro replicó que en los últimos años la oposición sólo ha aportado "maledicencia" y "ninguna propuesta".

En este clima de descontento, Ferreira Leite afronta el desafío de recuperar el terreno perdido por el PSD. En Guimarães defendió ante sus correligionarios el papel de la oposición como la esperanza de recuperar la autoestima y el bienestar de los portugueses. Pero antes tiene que cerrar las heridas dentro de su partido y lograr el consenso interno en torno a su figura al frente del PSD. Tarea nada fácil, después de las elecciones internas del 31 de mayo, en las que sus principales rivales para dirigir el partido, el ex primer ministro Pedro Santana Lopes y Pedro Pasos Coelho, obtuvieron juntos el 60% de los votos. En sus respectivos discursos del sábado, uno y otro desafiaron a la nueva líder a especificar qué proyecto político tiene.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de junio de 2008