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LA NUESTRA | Signos

Silencio. Y gracias

Silencio. Silencio en la web: ¿todo está en calma? En la página web del Consejo Audiovisual Andaluz la única noticia posterior al 20 de mayo es la de un debate sobre Derecho a la información en campañas electorales organizado por el propio CAA y la Federación Andaluza de Asociaciones de Prensa. Ni rastro de la dimisión que el 20 de mayo presentó el presidente del CAA, que sigue apareciendo como titular de ese cargo. Lo que sea se debe estar cocinando en casa, sea cual sea la casa en la que estas cosas se trajinan. Y mientras en los fogones se trabaja duro, en la pantalla Canal Sur sigue su camino: en los últimos días hemos tenido sendos homenajes a Imperio Argentina y Marifé de Triana (merecidísimos, cómo no) y el programa de María del Monte cierra con la sección Canciones de nuestra tierra en la que ponen algo de Tarde musical, o Se llama copla, o el programa aquel de María Jiménez. En fin, que nadie sufra por lo nuestro, faltaría más.

Gracias. Canal Sur ha estado muy presente en la segunda edición del Festival de Granada Cines del Sur, que acaba de terminar. La RTVA se ha convertido en patrocinador del Festival y ha creado la sección Mediterráneos, dedicada a producciones hechas para la televisión; en esta primera ocasión ha ganado el documental franco-marroquí Nûba d'or et Lumiére, de Izza Genini, sobre la historia de la música árabe-andaluza. Tanto ésta como las otras tres producciones que han abierto la historia de esta nueva sección se deberían ver pronto en nuestra televisión, para que sean verdad las palabras que inspiran esta colaboración. Me permito imaginar un canal de televisión en el que se ve de todo, el ciclo de Marilyn y al lado la Nûba... de Genini, una cosa sobre Marifé y otra sobre Bill Evans. De momento, hacen la mitad de los deberes. De todas formas, gracias.

Para los que no han podido asistir a nada, aún tienen en el Centro José Guerrero de Granada la muestra Lugares comunes. La experiencia colectiva en el vídeo latinoamericano, en la que la idea de comunidad es sometida a un saludable distanciamiento que rompe los límites del discurso de la pertenencia. Si sólo pueden ver una de las nueve piezas que se proyectan, la que no hay que perderse -creo yo, claro- es Bocas de ceniza, de Juan Manuel Echavarría: vean y escuchen a la gente que sale ahí.

Ruido. ¿Es imprescindible que el espectáculo del fútbol tenga que venir envuelto en tantísimo ruido, tan soez y tan machista, tan agresivo y tan rencoroso, tan patriotero y tan degradante? Insoportable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de junio de 2008