Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Seis décadas, seis miradas

Fotógrafos de diferentes décadas presentan su trayectoria en Foto Colectania

Cinco fotógrafos españoles y una fotógrafa portuguesa, uno por cada década desde los años cincuenta hasta la actualidad. Son los protagonistas de la exposición Recorridos, abierta en la Fundación Foto Colectania (Julián Romea 6, D2. www.colectania.es) hasta el 29 de agosto. "La exposición propone diversos recorridos entrelazados. Por un lado, a través de la fotografía creativa de las últimas décadas y la evolución de la sociedad española, y, por el otro, a través del desarrollo formal y estilístico de cada uno de los artistas y el propio fondo de la fundación", explica Pepe Font de Mora, director de Colectania. Más allá de sus diferencias técnicas y formales, los seis se reivindican como "autores de su época", a la vez que se alejan de las tendencias dominantes de su tiempo para emprender una búsqueda que les lleva hasta la conquista de un estilo original e inconfundible.

El recorrido arranca con las imágenes de la España humilde, captadas por Carlos Pérez Siquier (1930) en el barrio almeriense de la Chanca y en las costas españolas. La década de 1960 se refleja en las nostálgicas vistas de París, entre realistas y oníricas, de Paco Gómez (1918-1998), cuyo archivo fue donado por los herederos a la fundación, en 2001. Las fotografías de la portuguesa Helena Almeida (1934), mezcla de imagen, performance y escultura, dan voz a la década de 1970, mientras que la década de 1980 se plasma en las metáforas visuales de Chema Madoz (1958). La España efervescente de la época de la movida encuentra un intérprete de excepción en Miguel Trillo (1953), retratista de las tribus urbanas y las faunas nocturnas, que inmortaliza en imágenes surgidas de un juego de empatía entre el fotógrafo y su sujeto. Es una necesidad de comunicación que se convierte en un voluntario distanciamiento en la serie Domingos, de Xavier Ribas, que cierra el itinerario cronológico. "Todos estos autores comparten un gusto por los detalles, que se refleja en la importancia del fondo. Mucho más que un escenario, este elemento casi imperceptible, resulta imprescindible para reconocer los trabajos de Madoz y Almeida, en las obras de Trillo contribuye a definir el personaje y en el caso de Gómez se convierte en protagonista de sus abstracciones de papeles, cristales y hierbas", indica Font de Mora. La exhibición reúne unas 70 obras, pero el catálogo en el que la acompaña presenta una selección más amplia, que permite apreciar mejor la evolución de cada autor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de junio de 2008