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Reportaje:

"Es duro jugárselo todo en tres días"

El balonmano español busca en el torneo preolímpico de París el billete para Pekín

La selección española de balonmano salta a la cancha. Los jugadores se dividen en dos equipos. En el centro, una pelota de tenis gigante que hace las veces de balón de... fútbol. Es lunes y la primera media hora del entrenamiento consiste en una pachanga que Juan Carlos Pastor, el técnico, presencia desde la banda. Una forma de crear equipo, de hacer piña para afrontar el torneo preolímpico, que empieza hoy, en París, ante Noruega (21.30, Teledeporte). El objetivo: quedar entre los dos primeros y obtener así el billete para los Juegos. "Jugarse en tres días una presencia de cuatro años es duro", confiesa el seleccionador.

Pastor busca conseguir "cohesión" entre los 15 jugadores que han viajado a la capital francesa tras el descarte de Aguinagalde, pivote del Ademar. Pero advierte que el camino a Pekín no es precisamente llano: "Hay que luchar porque va a estar difícil". Él lo sabe mejor que nadie.

Difícil porque, además de Noruega y Túnez, Francia se va a interponer en el camino. Un equipo que España conoce a la perfección después de haber disputado 68 encuentros contra él con 32 victorias, 31 derrotas y cinco empates. Este duelo, que se disputará mañana, se prevé clave para alcanzar los Juegos, a los que la selección española no ha faltado desde los de Atlanta 1976.

Difícil también porque a la baja por lesión de dos baluartes como Chema Rodríguez y Rolando Uríos hay que sumar la corta forma física de algunos jugadores que estaban lesionados. "Raúl [Entrerríos] sale de una lesión de dos meses y tiene que coger confianza", dice Pastor. Rubén Garabaya se encuentra en la misma situación. Y cuatro más llevaban el lunes, en el pabellón Príncipe de Asturias, de Pinto (Madrid), un esparadrapo que ayuda a destensar los músculos y facilitar un mayor rendimiento de las articulaciones. "La Liga ha sido muy larga. Todos están un poco cansados", justifica el técnico que fue campeón del mundo en 2005. "Están bastante agotados", asiente Carlos Freire, fisioterapeuta del conjunto nacional.

Durante la última semana, la puesta a punto ha consistido en ejercicios de recuperación y sesiones de osteopatía. Mañana, tarde y noche. Todo lo que sea necesario para poder colgarse un metal olímpico, como el bronce de Sidney 2000.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de mayo de 2008